Absuelta la profesora de un instituto de Córdoba acusada de menospreciar a su alumnado

El Juzgado de lo Penal número 1 de Córdoba ha absuelto a la profesora, acusada de humillar a cuatro de sus alumnos

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El Juzgado de lo Penal número 1 de Córdoba ha absuelto a una profesora de un instituto de la provincia acusada de vejar y humillar a cuatro de sus alumnos. El magistrado no considera que la prueba practicada en la vista oral “sea suficiente para despejar las dudas que se plantean en torno a lo realmente sucedido”.

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la Fiscalía acusó a la docente de un delito contra la integridad moral. Así, pidió para la docente  nueve meses de cárcel y la prohibición de aproximarse durante dos años a menos de 100 metros de los menores. Se sumaría a sus demandas el pago de una indemnización total de 3.000 euros a dos de ellos, por los daños psicológicos ocasionados.

Por su parte, la acusación particular calificó los hechos como un delito continuado de trato degradante, con la agravante de abuso de superioridad. Hecho por el que reclamó para la acusada una pena de años de prisión y una indemnización de 7.500 euros por daños morales.

En la sentencia, dictada el 16 de septiembre, el magistrado considera probado que la acusada desarrolló sus funciones como directora de un instituto de Educación Secundaria de la provincia a lo largo de los cursos académicos 2013-2014 y 2014-2015, entre otros, impartiendo asimismo clases de Francés y de Lengua Española a los alumnos de 1º y 2º de ESO.

Los alumnos rechazaban acudir a las clases de la acusada

El juez señala que, como consecuencia de dicha actividad docente, la encausada tuvo a su cargo a los cuatro menores referidos como alumnos de ambas asignaturas. Alumnos que, “por circunstancias que no se consideran demostradas, generaron un rechazo a acudir” a sus clases. En otros casos, además, sufrieron “síntomas de carácter físico que pudieren derivarse de una somatización de problemas vinculados a la asistencia a las clases”.

Por esta misma razón, según señala el magistrado en la sentencia, “en ocasiones los menores advertían a sus padres”  para que los recogiesen del centro. En consecuencia, los alumnos abandonaban el instituto “para acudir al médico o incluso esperar en el coche con su progenitor”, a que acabase la clase. Tras ello, regresaban al centro para asistir a clase durante resto de horas lectivas.

El juez, no obstante, no considera “suficientemente acreditado” que lo anterior se debiera a que la profesora humillara a los menores. En este sentido, el magistrado no considera que la prueba “sea suficiente para despejar las dudas que se plantean en torno a lo realmente sucedido”.

Así, la existencia de determinadas circunstancias que rodean al caso, unidas a los llamados contraindicios, es “incompatible con la realidad descrita por las acusaciones”. De este modo, el juez asevera que “no se puede alcanzar la suficiente convicción en torno a que realmente la acusada desarrollara las conductas que se le atribuyen”. Por ello, absuelve a la profesora de todos los delitos que se le atribuían.