Agresión a un vigilante de seguridad en la Estación de Autobuses de Córdoba

Tras la agresión, el vigilante de la Estación de Autobuses de Córdoba acabó con un brazo roto después de que un ciudadano desobedeciera al empleado de seguridad por pedirle que se pusiera la mascarilla y dejase de fumar.

agresión Estación Autobuses Córdoba
Andenes de la Estación de Autobuses de Córdoba.

Un usuario de la Estación de Autobuses de Córdoba ha efectuado una agresión a un vigilante de seguridad del recinto llegando a partirle un brazo. El agredido le pidió que se pusiera la mascarilla y dejase de fumar. Puesto que hay que tener en cuenta que está prohibido fumar en el interior de la estación. Y además el uso de la mascarilla es obligatorio.

Los hechos, según ha informado este lunes en una nota la Federación de Trabajadores de Seguridad Privada de la Unión Sindical Obrera (FTSP-USO) de Andalucía y que ya han sido denunciados en la Comisaría de la Policía Nacional, tuvieron lugar en torno a las 00:30 horas del pasado viernes 20 de noviembre.

Esa noche, un usuario se encontraba en los andenes fumando y sin mascarilla. Momento en el que “el agente de seguridad privada de servicio en ese momento en la estación”, que estaba “solo y sin apoyo”, se dirigió al individuo y le informó de “la obligatoriedad del uso de la mascarilla, y la prohibición expresa de fumar en las instalaciones”.

Varias denuncias acumuladas

Sin embargo en lugar de atender a la petición del vigilante, le espetó que no podía obligarle a ponerse la mascarilla. En ese instante, “extendió el brazo al percatarse de la proximidad de esta persona con respecto a él, ya que no respetaba la distancia de seguridad”. Y el usuario “comenzó a agredirlo llegando a fracturarle un brazo”, abandonando el agresor acto seguido las instalaciones.

Ante ello, desde el sindicato se ha trasladado al vigilante agredido, que está de baja con un brazo fracturado, un mensaje de “ánimo”, deseándole una “pronta recuperación”. A la vez se le ha felicitado, “por su valentía y profesionalidad, haciendo frente a una situación difícil y que, por desgracia, cada día es más frecuente, nuevamente sin apoyo”.

Desde FTSP-USO se ha recordado que al hilo de esta agresión, ya ha denunciado públicamente “en varias ocasiones el abandono que sufren los empleados de seguridad de la Estación de Autobuses de Córdoba, no habiendo recibido respuesta ni por parte de la UTE Consorcio de Autobuses de Andalucía, Alsa, Socibus y Sepulvedana, y ni siquiera por parte de la Junta de Andalucía”.

Un solo vigilante de seguridad en la Estación de Autobuses

De hecho, el pasado 4 de noviembre el responsable en Córdoba de FTSP-USO Andalucía reunió con la delegada Fomento de la Junta de Andalucía en Córdoba, “de quien depende la Estación de Autobuses”, Cristina Casanueva, quien “se comprometió a gestionar para que se aplique el pliego de condiciones técnicas” de adjudicación de la gestión de las instalaciones. En él “se establece la obligación de disponer de tres vigilantes de seguridad, auxiliares de mantenimiento, además de un punto de información con empleados de servicios auxiliares”.

Sin embargo, según el sindicato, “actualmente los empleados de mantenimiento, el punto de información y varios vigilantes de seguridad se encuentran en situación de ERTE”. La estación está funcionando al 70% de su capacidad, y ahora la estación solo dispone de un vigilante de seguridad”.

Otras carencias de la Estación de Autobuses de Córdoba

Igualmente, FTSP-USO ha criticado que el aparcamiento de la estación “se encuentra condiciones muy precarias, sin iluminación y con las barreras de acceso averiadas”. Cualquier persona o vehículo pueden acceder a las instalaciones sin el control debido; poniendo en peligro la propia seguridad de la estación. Y, por tanto, “de los viajeros que día tras día transitan por ella para hacer uso del transporte público”.

Lo más grave de toda esta situación, a juicio del sindicato, “es que todo lo descrito anteriormente está recogido en un pliego de condiciones técnicas que incumple sistemáticamente la adjudicataria”. El cual “tiene el beneplácito de la Junta de Andalucía, que está permitiendo esta injusta e ilegal situación”.