Altercados en Cataluña desde el prisma de Córdoba: así los viven cordobeses en Barcelona y catalanes en Córdoba

Jorge Obispo y Francisco Palos son dos cordobeses residentes en Barcelona que viven con asombro los altercados en Cataluña. Luis Calvo, catalán residente en Priego de Córdoba, asegura que la solución pasa por un entendimiento político

 

 

 

 

 

 

 

 

Cataluña está generando noticias a diario por la compleja situación política que atraviesa este territorio. La población está dividida y enfrentada por la causa independentista, la cual está generando un clima muy caldeado en las calles de numerosos municipios catalanes. De ello son testigos dos cordobeses que residen en Barcelona por motivos laborales. Son Jorge Obispo (natural de Córdoba capital); y Francisco Palos, (de la localidad de Puente Genil). Ellos, y un protagonista de excepcion como Luis Calvo, comentan con Ahora Córdoba cómo están viviendo los altercados en Cataluña con el sello de Córdoba.

Aseguran vivir con cierta tranquilidad lo que ocurre en zonas emblemáticas de la Ciudad Condal como la Via Laietana o el Paseo de Gracia. Pero hay imágenes que les llaman mucho la atención. Jorge Obispo expresa que más allá de las hogueras que ha visto cerca de su casa, en el barrio catalán de Tetuán, le fue especialmente llamativo cómo cerca del Arco del Triunfo los independentistas insultaron a Gabriel Rufián. Ni más ni menos que el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso de los Diputados.

En una línea distinta, Francisco Palos fue espectador de primera fila de cómo un “indepe” intentó derribar o sorprender al piloto de un helicóptero con un cohete. Dos visiones cercanas. Y otra más lejana cargada de sentimiento.

Luis Calvo, catalán de nacimiento, reside en el municipio de Priego de Córdoba por motivos profesionales repletos de éxito. Pertenece al Real Club Priego de Tenis de Mesa, y desde la distancia se siente muy triste al ver los altercados en Cataluña por televisión desde Córdoba. Expone con preocupación a Ahora Córdoba y a la vez con asombro que es “fácil” manipular a la gente. “Yo pensaba que en 2019 las mentes eran un poquito más abiertas al mundo, porque la historia nos ha demostrado que todo lo que se manipula sale perdiendo”. Por eso, “yo le doy mucha culpabilidad de lo que está pasando a los políticos”.

Según Calvo, “no han sabido poner solución al problema y la gente, que se llevaba bien, se comunicaba bien, y no tenía problemas, ha visto cómo los políticos les han metido unas ideas erróneas o que no se justifican para tanta barbaridad que está pasando en Cataluña”. Porque “cada uno puede tener sus ideas, ser separatista o nacionalista, pero lo que no se puede ser es delincuente”.

Altercados Cataluña
La quema de contenedores en las calles de Barcelona está siendo habitual en los últimos días | CEDIDA

Los enfrentamientos entre los violentos y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado son la consecuencia directa de la gestión que se ha hecho del problema catalán. Son altercados que ocurren en Cataluña y que se ven desde Córdoba, Ávila, Murcia, Oviedo, o Las Palmas. Un problema tan complejo como las soluciones que plantean. El propio Luis Calvo, pese a la dificultad del hallazgo de la llave perfecta hacia el entendimiento, tiene una de las claves para encontrarla. “Los políticos tienen que ponerse de acuerdo. Tienen que ser profesionales, ganarse su sueldo, y que la gente inocente no se pelee para preocuparse de sacar sus familias adelante”.

Jorge Obispo va un poco más allá. Con absoluta valentía y expresando su desacuerdo con la mejor de las vías de solución, indica como tal “un referéndum pactado”. Porque “si eso no se produce, las cosas van a ir a peor; y todo lo que hemos visto se va a quedar corto con lo que puede llegar a suceder”.

Por su parte, Francisco Palos plantea dos soluciones bien diferenciadas. La primera pasa por que acaben los altercados y se instaure el pacifismo, el mayor de los deseos para el sector independentista. Lo que buscan “es tener más competencias a nivel económico y que gran parte de la riqueza que ellos generan les retribuya en mayor cantidad de la que están ahora mismo recibiendo”. Es legible y a su vez perfectamente entendible. Pero la otra solución que plantea el joven pontanés es, cuanto menos, contundente y de consecuencias nefastas. “La otra es que llegue el Ejército aquí a las calles de Barcelona y que haya problemas. Puede ser que haya víctimas como ocurre en las revueltas de Chile”, asegura Palos con preocupación.

En cualquiera de los casos, los días seguirán pasando y, por desgracia y con imágenes tan tristes que se ven a diario, la imagen de Cataluña y, por tanto, de España, se verá más perjudicada.