Asaja prevé una “buena” campaña del corcho en Córdoba

La organización agraria Asaja estima que será una buena campaña del corcho, con mayor producción, aunque con precios más ajustados

Paños de corcho transportados a lomos de mulos en Sierra Morena. – ASAJA CÓRDOBA
La organización agraria Asaja prevé que la próxima campaña de recogida del corcho, que se desarrollará entre el 1 de junio y el 31 de agosto, sea “favorable en producción”. Pero avisa que  “con precios más ajustados”, teniendo en cuenta que “la producción media anual en Córdoba es de unas 2.500 toneladas”.

De este modo, según ha informado Asaja, se espera “una buena campaña, en cuanto a producción y saca”, debido a que “la primavera está siendo lluviosa y ello facilita, en gran medida, el despegue del corcho del árbol”.

Por tanto, “la producción será mayor que en 2019, ya que a las buenas condiciones meteorológicas de la primavera se une a que 2020 y 2021 son los años con más fincas que cumplen su turno de nueve años de saca de corcho”.

Precios inferiores

No obstante, se prevé que “los precios sean inferiores respecto a la campaña de 2019, cuando se estableció un valor aproximado de unos 90 euros por quintal sacado, lo cual no es positivo para los titulares de este tipo de explotaciones”.

La producción media anual en Córdoba, de las mencionadas 2.500 toneladas, proceden de fincas situadas a lo largo de toda la Sierra Morena de la provincia”, y “se crean unas 1.400 jornadas de trabajo directas en el campo”.

El corcho es un producto escaso en el mundo y muy cotizado, siendo Andalucía la primera productora nacional. En concreto, el corcho producido en Sierra Morena es de excelente calidad.

Esta campaña se realiza en un periodo concreto del año, que va desde primeros de junio hasta finales de agosto, momento en el que el corcho se puede separar del alcornoque sin dañar el árbol. Para ello, el corcho ha tenido que experimentar un crecimiento de entre nueve y diez años, para que el grosor del mismo genere un calibre que permita su comercialización.

El inicio del proceso tiene lugar con el “rajado” del corcho, abriendo el mismo por las “gemas”, una especie de grietas naturales que presenta el exterior del mismo, siempre coincidentes por donde se llevó a cabo en años anteriores. Una vez que se abre la primera “raja”, el corcho se va despegando con facilidad del tronco en forma de paños continuos de gran tamaño.