ATA y Junta de Andalucía ven necesarias reformas “estructurales” y “valientes” tras el Covid-19

Amor ha dicho creer que “España necesita una reconstrucción importante después de esta situación”

El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, y el consejero de Hacienda, Industria y Energía de la Junta de Andalucía, Juan Bravo, han coincidido este martes en defender la necesidad, una vez esté controlada la pandemia del coronavirus, de llevar a cabo reformas “estructurales” y “valientes”, con el objetivo de “salvar la situación” de crisis económica derivada del Covid-19, haciéndolo “juntos” y con “menos daños colaterales”.

Así lo han señalado ambos, respectivamente, durante su intervención en el segundo Encuentro SER ‘online’ organizado por Radio Córdoba, bajo el título de ‘Ánimo autónomos’, asegurando Lorenzo Amor que, “indudablemente, a partir del año 2021 tendremos que estar preparados para hacer reformas estructurales, porque es fundamental”.

En este sentido, Amor ha dicho creer que “España necesita una reconstrucción importante después de esta situación”, que hará que se vayan a “vivir momentos duros”, pero aún así se saldrá adelante, pues “los autónomos y los empresarios lo han demostrado en otros momentos”.

El presidente de ATA ha reconocido que, “desgraciadamente” se quedará “gente en el camino”, aunque también ha afirmado que “hay confianza en que, como otras veces lo ha hecho el tejido empresarial, seamos capaces de, ante las vicisitudes, venirnos arriba y afrontar esta situación”, porque “también hay oportunidades cuando vienen las crisis”, ya que, si los autónomos “salvan la actividad y las empresas sobreviven” a esta “situación de incertidumbre y de crisis, los daños colaterales que tengamos en el empleo, en la economía y en el bienestar social de los ciudadanos serán mucho menores”.

Por su parte, consejero de Hacienda, Industria y Energía de la Junta de Andalucía, Juan Bravo, ha defendido que “siempre hay que estar haciendo reformas para mejorar”, porque “bajar impuestos es importante, y en este momento más” aún, “pero bajar impuestos no es la única clave”, sino que “también las reformas” son precisas y, en este ámbito “hay que ser valientes y abrir el espectro del trabajo de la Administración”.

A este respecto, Bravo ha aclarado que la Junta aboga por la “colaboración público privada como un elemento de dinamización de la actividad económica”, sobre todo “en este momento”, de modo que, “si creemos en el todos juntos y todos unidos, ahora es el momento de romper esas etiquetas de lo público y lo privado, de lo bueno y lo malo, y pensar que todo el mundo puede aportar”.

En consecuencia, “lo público y lo privado” deben “ir de la mano”, lo que implica también tener “capacidad de diálogo social con la patronal y con los sindicatos, para poner las bases” que generen “la confianza” precisa en los autónomos, para que, aun sabiendo que “lo van a pasar mal”, tengan, igualmente, “la seguridad de que su comunidad autónoma va a estar con ellos”.

De hecho, la Junta ya cuenta con “proyectos para desarrollar la actividad económica en Andalucía” en colaboración con el sector privado, que debe encontrar en la comunidad autónoma “un territorio amigable” para invertir, pues “es verdad que lo vamos a pasar mal y que vienen momentos muy duros, pero también vienen enormes oportunidades que Andalucía, con el esfuerzo de todos”, no dejará escapar, para, trabajando “entre todos, ponernos a la cabeza de la recuperación” de España.

MEDIDAS INMEDIATAS

Al margen de llevar a cabo las mencionadas reformas para afrontar la crisis económica tras el Covid-19, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, por otro lado, ha puesto el acento en medidas cuya aplicación debe ser inmediata, “en materia de empleo, de fiscalidad y económicas”, como que “los ERTE vayan más allá del 30 de junio” e incluso “más allá del verano”, que estén vinculados a la reactivación de la economía, y que las ayudas por cese de actividad se prolonguen también tras el verano.

Los autónomos y empresarios, según ha resaltado Amor, necesitan también tener “liquidez”, y para ello es clave la “eliminación de trabas y cargas”, desde el punto de visto administrativo, lo que le ha llevado a agradecer al consejero que Andalucía, junto con Galicia, sea la segunda comunidad que más rápido paga a sus proveedores, siendo ese el camino a seguir, pues “la morosidad es un lastre” para muchos autónomos.

El acceso al crédito es, para los autónomos, igualmente “importante para afrontar este año complicado”, pues “los autónomos que ha logrado un crédito en los últimos meses ven el futuro con más optimismo” y “la confianza es clave”, a lo que ayudará una “reducción en los impuestos que graven el consumo y el trabajo”, es decir, la bajada de “cotizaciones e impuestos al consumo”, sobre todo en determinados sectores, ayudará al objetivo principal para Amor, “salvar la actividad de autónomos”.

Por su lado, el consejero de Hacienda, Industria y Energía de la Junta de Andalucía, Juan Bravo, ha recordado cómo, desde el inicio de la pandemia la Administración autonómica estableció una línea de ayudas para empresas y autónomos, como una manera de tuvieran acceso “rápido a dinero”, y el resultado es que hay “más de 4.200 solicitudes presentadas”.

Además, según ha destacado Bravo, esta “no ha sido un medida fija, sino que se ha ido mejorando”, ya que se subvenciona el interés del primer año del préstamo y el coste de la formalización los avales. Ello, según ha detallado, supone para la Junta “un coste de 51 millones”, pero la cuestión es que “en una semana” se estudian las solicitudes “y pueden estar las ayudas en las cuentas” de los autónomos.

Junto a ello, se ha facilitado el acceso a “préstamos blandos” para empresarios y autónomos, en forma de “respuesta rápida”, con “diez millones de euros”, sin olvidar que también disponen de “financiación”, hasta 100 millones de euros, “con la línea de IDEA”, a lo que se suma que los autónomos se pueden olvidar por “tres meses” del pago de impuestos de ámbito autonómico, además de contar con una ayuda de 300 euros para el pago de sus cuotas, “para quienes no habían recibido ninguna ayuda del Gobierno de España”, y que ya se están pagando.