Brindar los mejores cuidados a niños con trastorno del espectro autista

El Colegio Oficial de Enfermería de Córdoba acoge un taller en estrategias para adaptar la atención a estos pacientes impartido por Mª José Fernández, especialista en pedagogía terapéutica

trastorno del espectro autista
Imagen del primer día de la formación en el Colegio de Enfermería de Córdoba

El Colegio Oficial de Enfermería de Córdoba ha celebrado este lunes y martes una novedosa formación. La misma está destinada a que el personal de enfermería conozca en profundidad las características de los niños con trastorno del espectro autista. Con el objetivo de que puedan otorgarles unos cuidados adaptados a sus necesidades. El taller ha sido impartido por Mª José Fernández, especialista en pedagogía terapéutica del CEIP Torre Malmuerta, y ha sido organizado por el Consejo Andaluz de Enfermería.

Como ha remarcado la profesora del taller, los niños con trastorno del espectro autista suelen encontrar dificultades a la hora de pasar de un entorno conocido, como su casa o el centro educativo, a un lugar desconocido, como puede ser su centro de salud, hospital o consulta. “Desconocer qué es lo que va a pasar les produce mucha ansiedad”, ha explicado Fernández. Ahí es donde el personal sanitario y, en especial, enfermería, puede actuar para hacer más llevadera la visita de estos pacientes y sus familiares.

Herramientas para trabajar con niños con TEA

Con ese fin, las enfermeras y enfermeros del taller han aprendido una serie de estrategias para adaptar la atención y cuidados que brindan a estos niños. Una de ellas han sido las anticipaciones. Una herramienta indispensable para ayudarles a sobrellevar mejor el cambio en su rutina. Según ha detallado Fernández, “a la hora de sacar sangre al niño, el personal puede tener preparada una anticipación, que es un conjunto de pictogramas donde se le muestra al paciente todo el proceso. Conformado con dibujos y una frase que le indica qué tiene que hacer”.

Además de este método, Fernández ha propuesto a estos profesionales que “bajen el tono de voz, ser más escuetos a la hora de hablar o tener un juguete con el que enseñarle al niño qué es lo que le van a hacer”. Otra de sus sugerencias ha sido la de reservar una cita doble para disponer de más tiempo para tratar a estos pacientes.

La formación ha sido una iniciativa personal de esta profesional, que trabaja diariamente con niños con autismo. Después de conocer de primera mano las dificultades por las que pasan estos niños y sus familiares al visitar un centro de salud. Para Fernández, “es muy importante que el personal sanitario se conciencie de que pueden facilitar mucho estos procesos siguiendo unos pequeños pasos”. “El Colegio de Enfermería fue el primer sitio en el que planteé esta formación y es el primer lugar donde se está haciendo”, ha añadido.