Canceladas o aplazadas unas cien bodas en el Ayuntamiento y el Alcázar por el estado de alarma

Unas 30 bodas corresponden a junio, mes en el que sí está previsto que se celebren siete enlaces

La situación generada por el coronavirus ha provocado que unas cien bodas civiles que estaban previstas en el Ayuntamiento de Córdoba y el Alcázar de los Reyes Cristianos de la capital se hayan cancelado o aplazado desde el inicio del estado de alarma por el coronavirus, a mediados de marzo. Unas 30 bodas corresponden a junio, mes en el que sí está previsto que se celebren siete enlaces.

Desde el inicio de la declaración de la pandemia se han visto afectadas con cancelaciones o aplazamiento unas 20 bodas al mes.

30 enlaces en junio aplazados o anulados

Sin embargo, esa cifra aumenta hasta los 30 enlaces en junio. Mes en el que ya están anulados del todo o aplazados a después del verano o para el año 2021. No obstante, en dicho mes sí se prevén celebrar siete bodas y dos están pendientes aún de confirmar.

Previamente, en la fase 0 del plan de desescalada impulsado por el Gobierno central, que se ha desarrollado en Córdoba desde el 4 de mayo al 10, el Consistorio y el Alcázar de los Reyes Cristianos han acogido siete bodas. En la fase 1, desde el 11 al 24 de mayo, han sido tres los enlaces en dichas dependencias. Todas sin asistentes, salvo los dos testigos de la pareja y con mascarillas.

Bodas en la fase 2

Desde este lunes, al entrar Córdoba en la fase 2, el Gobierno permite la celebración de las mismas con un aforo máximo de cien personas en espacios al aire libre y de 50 en espacios cerrados y se podrán llevar a cabo en todo tipo de instalaciones, públicas o privadas. Se obliga durante la ceremonia nupcial a cumplir las medidas de higiene y prevención establecidas por las autoridades sanitarias.

Respecto a las celebraciones que pudieran tener lugar tras la ceremonia nupcial y que impliquen algún tipo de servicio de hostelería y restauración, se deberán seguir las normas de seguridad relativas a estos establecimientos.

A mediados de marzo, días antes de que el Gobierno central anunciara que se decretaba el estado de alarma en el país, el Ayuntamiento ya se adelantó en medidas y acordó la limitación de la concurrencia pública en las bodas civiles.