Carlos Abella destaca la “integridad personal y la esencia en el toreo” de Manolete

El escritor taurino, economista y conferenciante Carlos Abella diserta en el Círculo de la Amistad sobre “Manolete, maestro de la tauromaquia”

El escritor taurino, economista y conferenciante Carlos Abella diserta en el Círculo de la Amistad sobre “Manolete, maestro de la tauromaquia”

El Real Círculo de la Amistad de Córdoba acogió ayer la conferencia ‘Manolete, maestro de la tauromaquia’, ofrecida por el escritor Carlos Abella y organizada por Lances de Futuro, empresa arrendataria desde diciembre pasado del Coso de los Califas.

Carlos Abella Martín, nacido en Barcelona en 1947, es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido director gerente de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid y asesor técnico para Asuntos culturales y taurinos de su vicepresidente.

Este escritor ha querido destacar, en primer lugar, que “hablar de Manolete es hacerlo del torero y la personalidad del siglo XX del que más se ha escrito”. Con esta conferencia he querido ofrecerle un “pequeño testimonio de admiración histórica” abordando su carrera profesional, su muerte, su persona.

Asegura que es la segunda vez que habla sobre Manolete. Y, por supuesto, la primera en Córdoba, algo que le “impresiona” y le “impone”. Porque en su auditorio, no le cabe duda, habrá personas, quizás familiares de aquel, que lo trataron “gente que sabe bien de quien hablo”.

Torero “esencial”

En esta charla, apoyada visualmente con más de ochenta fotografías del Monstruo cordobés en sus facetas taurina y personal, Abella quiere dejar patente que Manuel Rodríguez Sánchez fue, ante todo, un torero “esencial”. Manolete dominaba la “esencia” del toreo, nunca tuvo un concepto fantasioso del arte de Cúchares, señala.

También quiso destacar del diestro fallecido en Linares en 1947 “su sentido de la amistad, de la familia” donde siempre brilla su “integridad”. Un valor que adornaba su persona y que le acompañó hasta el final en la trágica tarde del 28 de agosto de ese año cuando Islero lo lanzó al Olimpo de los dioses.

Y añade que el diestro cordobés fue, esencialmente, “un señor, un caballero, un ejemplo de persona cabal”. Y asegura, citando palabras de uno de los compañeros de cartel de Manolete aquella aciaga tarde, Luis Miguel Dominguín, “un torero de una enorme honradez”.

Manolete
De izq. a der: José María Portillo, presidente de la tertulia taurina ‘El Castoreño’, Francisco Javier Domínguez, periodista,José María Garzón, empresario de Lances de Futuro, y Carlos Abella, escritor | ÁLVARO PINEDA