CCOO alerta que hay 65 profesionales sanitarios en Córdoba afectados por Covid-19

CCOO cifra en 40 los profesionales afectados en el Hospital Universitario Reina Sofía y 25 en el Hospital Infanta Margarita de Cabra

profesionales sanitarios en Córdoba
El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba en una imagen de archivo

CCOO alerta que hay 65 profesionales sanitarios en Córdoba afectados por Covid-19. El sindicato ha afirmado este jueves que “la falta de medidas preventivas en el ámbito sanitario frente al coronavirus”. De la que viene avisando el sindicato “hace semanas”, ha provocado que “la infección afecte, no solo a personal que atiende directamente a los pacientes, sino también a personal de administración y servicios (PAS)”. Con lo que en el Hospital Reina Sofía de Córdoba “hay ya más de 40 profesionales afectados, a los que se suman otros 25 en el Hospital de Cabra”.

Del resto de centros sanitarios, según ha señalado en un comunicado el secretario general del Sindicato Provincial de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO en Córdoba, José Damas, “se carece de datos oficiales”. Pues la información de la Junta de Andalucía “llega tarde y mal, igual que las medidas de prevención”.

De hecho, CCOO ha demandado a Servicios Centrales del Servicio Andaluz de Salud (SAS) “información del número de profesionales afectados, por categorías y centros de trabajo, pero, a pesar de tener ese derecho, por la Ley de Prevención de riesgos laborales, la Administración ofrece datos insuficientes, tarde y mal”.

Las cifras de la Consejería “no cuadran”

En este sentido, Damas ha asegurado que las cifras ofrecidas por el consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, “no cuadran”. Ya que “solo hablaba de personal médico, enfermero, auxilar de Enfermería y celadores”. Pero “tenemos conocimiento de que en la provincia de Córdoba hay casos de afectados fisioterapeutas, administrativos, pinches y personal de lavado y planchado”.

Ello se debe, según el sindicato, a “la escasez de medidas preventivas, especialmente de equipos de protección individual (EPI)”. Así como a la carencia de “una mínima formación adecuada”. Lo que, unido a “la pésima organización de los recursos humanos y materiales, está provocando una situación agobiante para los profesionales de la sanidad”.