Córdoba CF 2-3 CA Osasuna | Alirón rojillo en una fúnebre despedida

El Córdoba Club de Fútbol se despidió anoche del fútbol profesional en El Arcángel ante 2313 espectadores. Una fúnebre despedida de viernes de Feria y con una nueva derrota (21 en 41 partidos)

Celebración del título de Liga del conjunto rojillo | CA OSASUNA

Gradas casi vacías para decir adiós a una negra temporada donde el Club Atlético Osasuna certificó el título de campeón. El conjunto navarro fue superior a su rival en la primera parte y sufrió los minutos finales debido a la relajación propia del penúltimo encuentro de Liga. El montillano Antonio Moyano debutó y Alfaro y Pio se reivindicaron con un gol cada uno. Riazor espera como última parada, en siete días, la llegada del barco cordobesista para echar el telón a la campaña 19/19.

El excordobesista Xisco anotó a los nueve minutos, tras un centro de Rubén García y la pasividad de la defensa, el 0-1 para inaugurar el marcador. Apenas tres minutos más tarde Fernández derribó al rápido jugador de Osasuna Brandon y el arbitro señaló penalti. El propio Brandom se encargó de firmar el 0-2 desde los once metros. Poco ritmo y pocas ideas claras en ataque de los de Rafa Navarro provocaron la huída de buena parte de la grada en la primera parte.

En la segunda, los de Arrasate continuaron generando peligro y de nuevo un centro desde el costado derecho de su ataque lo cazó el joven Luis Perea para hacer el 0-3 en el minuto cincuenta y cinco. A la hora de partido llegó la reacción de los blanquiverdes que lograron el 1-3 merced a un cabezazo de Alfaro, que tocó en un defensa y se coló en la portería, tras un saque de esquina de Javi Lara.

Restando un cuarto de hora para el final, Moyano debutó con el ’38’ en El Arcángel convirtiéndose en el segundo jugador del filial que debuta en este tramo final de Liga, después de Chuma. Y pocos segundos después, una buena jugada entre Andrés, que saltó desde el banquillo, y Piovaccari sirvió para establecer el 2-3 definitivo en el luminoso. El italiano picó el balón con extrema suavidad ante la salida de Sergio Herrera.

En el tramo final, Kevin vio como Rafa Navarro le daba la oportunidad a Carbonell en el ochenta y siete antes que él y el sevillano se marchó entre lágrimas como buena parte de la afición tras una dura temporada cuya despedida no pudo ser más triste y amarga.