Nueva derrota blanquiverde con protesta incluida de la grada al palco (1-2)

Córdoba CF – Sporting de Gijón
El Córdoba C.F. afrontaba la trigésima jornada de Liga con la visita de un Sporting de Gijón, que no ganaba en feudo blanquiverde desde 2001. Rezagado en la última posición de liga, los de Rafa Navarro veían como de nuevo se les escapaba un partido en el que se ponían por delante. El intercambio de golpes volvió a condenar a los califales, cuya defensa carece de la solidez necesaria para salir victorioso en partidos descontrolados. Tan sólo 22 puntos en 30 jornadas no dan motivos suficientes para la esperanza a una afición que cada vez cree menos en la salvación.
Foto | Incondicional CCF
El encuentro comenzaba con un Nuevo Arcángel con muchas butacas libres. Un hecho que refleja el punto al que ha llegado el hartazgo de la afición blanquiverde con los suyos, sobre todo en casa. En lo que va de 2019, la afición del Córdoba no ha visto ganar a su equipo. Con ello, el conjunto califal volvía a salir con la intensidad propia de un equipo que se ve contra las cuerdas, y que percibe como se le escapa toda opción de permanecer en la Segunda División española un año más.
Foto | Incondicional CCF
Pese a un buen inicio de los califales, el Sporting fue haciéndose cada vez más con el esférico a medida que pasaba la primera mitad, aunque ni Carlos Abad ni Mariño sufrieron demasiado en estos primeros compases. Todo el partido fue un intercambio de golpes, si bien los locales parecían querer mantener más la pelota y fue el primero en avisar con un disparo desde el borde del área de Andrés Martín al que Mariño reaccionó a tiempo.
Ya en el minuto 17, el Sporting disfrutó de su primer acercamiento serio, a través de una jugada en la que Aitor García recibía, escorado a la derecha del área blanquiverde, un pase de Djurdjevic, para después cruzar el disparo a la derecha de Carlos Abad que despejó a saque de esquina. Fue Carmona quien se encargó de sacar ese mismo córner intentando un gol olímpico, pero no fue así gracias, de nuevo, a la intervención de Abad.
A partir de ese momento, el partido continuó en paralelo a lo que pasaba en Fondo Norte. Uno de los grupos de animación más importantes del Córdoba CF, ‘Incondicionales’ sacó una pancarta alrededor de sus butacas con el siguiente lema; “Jugadores, el escudo no se arrastra”. La seguridad del club procedió a retirarla y, a continuación, desplegaron los mismos aficionados una segunda que rezaba “Tu gestión, nuestra vergüenza
¡Gracias, León!”. También fue retirada por la empresa encargada de seguridad en el estadio. El público rechazó esta acción en contra de la libertad de expresión.
El encuentro se dejó caer en el más puro azar, y en los que quizás eran los peores minutos del CCF, Carrillo aprovechó un buen centro de Fernández para anotar su segundo gol con la camiseta blanquiverde de cabeza. El murciano puso por delante a los locales en el minuto 29. Una película que, sin embargo, ya se había visto antes en El Arcángel y que, luego se vería, tendría el mismo final de siempre.
En el minuto 37, los visitantes pusieron el empate en el marcador tras un saque de esquina botado por Carmona y rematado por el francés Peybernes, quien estuvo más listo y logró introducir el esférico en la meta califal. Otra vez, El Arcángel veía como se les escapaba la victoria a los suyos, y faltaban aun cuarenta y cinco minutos.
Al inicio de la segunda mitad, Rafa Navarro realizó el primer cambio; Quintanilla por Chus Herrero. El ‘5’ se lesionó, de nuevo.
Pasaban los minutos y ni andaluces ni asturianos lograban hacerse con la pelota, aunque eran los locales lo que más necesidades tenían y eso se reflejaba en el terreno de juego, ya que cada vez se mostraban más expuestos. Para decantar la balanza, ambos entrenadores decidieron mover sus banquillos. En el minuto 68, José Alberto dio entrada a Ivi y a Cristian Salvador, quienes sustituyeron a Aitor García y Nacho Méndez, respectivamente. Y el técnico blanquiverde introdujo a Álvaro Aguado en sustitución de Miguel De Las Cuevas. Más tarde, en el 78, el técnico local echó más leña al fuego con el italiano Piovaccari, en lugar de Blati Touré, que se marchó aplaudido por los cordobesistas que asistieron al encuentro.
Finalmente, el intercambio de golpes acabó por favorecer a los asturianos, que lograron ponerse por delante en el minuto 80 gracias a un gol de Carmona en una jugada en la que, otra vez, quedó en evidencia la fragilidad defensiva de los califales. Una situación que parecía ser inevitable y que acabó por encender a la afición local. En los últimos minutos de partido, el Córdoba apretó y gozó de una buena ocasión en el 89, pero Piovaccari no fue capaz de superar a un sólido Mariño, con lo que el partido acabó con una nueva derrota de los blanquiverdes, y un Arcángel que se ve ya en el pozo de Segunda División B.
Córdoba CF – Sporting de Gijón