Una celebración única de la declaración de Córdoba como Patrimonio de la Humanidad

El Ayuntamiento y el Cabildo desarrollan de manera conjunta una serie de actos conmemorativos de la declaración de Córdoba como Patrimonio de la Humanidad. El Alcázar, la Puerta del Puente o el concierto de Vicente Amigo en la Mezquita-Catedral, puntos de mayor interés de la celebración

Córdoba y sus vecinos tienen una razón única para cuidar de la que es su casa y la de muchos ciudadanos y turistas que la visitan o que hacen de ella su lugar de residencia. La declaración de Córdoba como Patrimonio de la Humanidad aporta algo único a la ciudad. Su casco histórico cautiva a todo aquel que pasa por sus calles. Rodea sus esquinas. Y se pierde entre los recovecos con la Torre de la Catedral como faro sin luz. Pero que, a su vez, ilumina hasta inspirar para propiciar un paseo inaudito del que enamorarse.

Hay muchas razones por las cuales el Ayuntamiento de la capital, de la mano de su Delegación de Casco Histórico y el Cabildo Catedral de Córdoba ha querido celebrar a lo grande el 25 aniversario de la declaración del Centro Histórico como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. De este modo, quedó ampliada la distinción que diez años antes, en 1984, recibió la Mezquita de la misma institución.

El Salón de Mosaicos del Alcázar de los Reyes Cristianos fue el lugar escogido para dar comienzo a una tarde para reivindicar el orgullo de sentirse cordobés. Ese que tanto se escucha últimamente en muchas de las intervenciones de los políticos que encabezan el Gobierno municipal. Su máximo exponente es José María Bellido.

La distinción única hacia la Córdoba patrimonial

El alcalde leyó una declaración institucional en la que subrayó que el hecho de que una ciudad como Córdoba sea Patrimonio de la Humanidad “supuso el reconocimiento de nuestra ciudad como depositaria de un valor excepcional universal y de una parte de la historia de la Humanidad”.

En sus palabras resaltó la “responsabilidad” que supone agregar al Centro Histórico como Patrimonio de la Humanidad la declaración de la Fiesta de los Patios Cordobeses como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (2012) y la de la Ciudad Califal de Medina Azahara en 2018.

Un paseo por la historia de Córdoba

El centro histórico declarado como Patrimonio de la Humanidad que delimitó la UNESCO queda configurado de modo que todas las manzanas que rodean la Mezquita-Catedral lo envuelven como si de una fortaleza se tratara. Desde la orilla del Guadalquivir opuesta a la Mezquita, incluyendo el Puente Romano y la Torre de la Calahorra al sur. Al este hasta la calle San Fernando. Hasta el límite de la zona comercial en el lado septentrional. Y al oeste hasta el Alcázar de los Reyes Cristianos y el barrio de San Basilio.

Córdoba Patrimonio Humanidad
El centro histórico de Córdoba desde el cielo| FOTO:RAFA ALCAIDE

En estos límites definidos y a los que hizo mención Bellido, se encuentran “vestigios que atestiguan el esplendor de Córdoba en determinados periodos históricos”. En este sentido, habló de cómo el legado romano “puede apreciarse el puente sobre el Guadalquivir, de época de Augusto; los mosaicos del Alcázar; así como varios lienzos de muralla”. Asimismo, “al Islam cordobés, del siglo VIII al XIII, corresponde la Mezquita mayor”. Las distintas etapas del gobierno islámico de la ciudad, que fue “capital de Al-Andalus durante el Emirato y el Califato”, está representada.

Un compromiso de todos para defender el Patrimonio de la Humanidad

Por otra parte, “el barrio de la Judería es testimonio de la cultura judía presente en la ciudad en época medieval”. Y de la “Edad Media cristiana data una construcción clave: el Alcázar de los Reyes Cristianos”. Por la Edad Moderna “se puede resaltar la adición renacentista a la Mezquita, que supuso la reafirmación de ésta en su papel de Catedral cristiana”.

El alcalde de Córdoba declaró en nombre de toda la ciudad su compromiso “firme e inquebrantable de afrontar, promover e impulsar actuaciones conjuntas en aras a lograr la adecuada gestión del patrimonio histórico”. Asimismo, el impulso de la recuperación del patrimonio “favoreciendo su accesibilidad y la integración de los espacios urbanos” o la “responsabilidad de vigilar para mantener su conservación y protección con el fin de que su Bien Patrimonio de la Humanidad pueda contribuir a la educación integral de otras personas o pueblos”.

Para terminar pidiendo “a nuestros vecinos y nuestras vecinas su participación e implicación para que este Patrimonio de la Humanidad que es Córdoba sea también la ciudad solidaria, sostenible, saludable, de calidad y bienestar que necesitamos para todos en el siglo XXI”.

Acto seguido, se proyectó un mapping en la Puerta del Puente. Y para cerrar la celebración, el guitarrista Vicente Amigo deleitó a unas 1.300 personas en la Mezquita-Catedral con un concierto único para el que las invitaciones se agotaron en apenas 40 minutos hace dos días.