Las limitaciones del ocio nocturno en Córdoba: identificación de clientes para posibles rastreos

La Junta de Andalucía, a través de su Consejo de Gobierno, ha decidido reducir los aforos en los pubs, discotecas y en las mesas de los restaurantes; así como prohibir el botellón en toda la comunidad y Córdoba

 

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha dado luz verde en su reunión de este martes a las medidas relacionadas con los establecimientos del ocio nocturno y discotecas fijadas para evitar nuevos brotes de coronavirus como el de Córdoba, como la obligación de que las discotecas recojan los datos de los asistentes, para que puedan ser localizados en caso de algún positivo. Mientras se reduce del 75 al 60% el aforo en el interior de los pubs. El número de comensales en mesas de restaurantes también baja, concretamente de 25 a 12 como máximo.

Elías Bendodo, como portavoz del Ejecutivo del Gobierno andaluz, ha dado cuenta de estas nuevas medidas. Concretamente, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno. Se quedan establecidas tras la reunión que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, mantuvo este pasado lunes con los ocho alcaldes de las capitales de provincia para abordar la situación del ocio nocturno.

En este sentido, Bendodo ha indicado que las decisiones que se adoptan, sean para avanzar o para ir hacia atrás, siempre siguiendo criterios estrictamente sanitarios.

Botellón en Córdoba

En el interior de los bares o discotecas de Córdoba, las personas no podrán consumir ni adquirir las bebidas en la barra. Sino que tendrán que estar en las mesas cuyo aforo será de 12 personas. Este es el mismo aforo que se establece a partir de ahora para mesas en restaurantes, que antes era de 25 personas como máximo.

Bendodo además ha recordado que los botellones quedan totalmente prohibidos en la comunidad autónoma porque se ha demostrado que son unos de los “principales focos de contagio”.

Además, el portavoz del Gobierno de la Junta ha dejado claro que no les temblará el pulso a la hora de adoptar medidas, apuntando que la prohibición de los botellones se debe a un motivo de salud pública para el que se necesita la colaboración de los ayuntamientos.