Reina Sofía elabora un manual de consenso para abordar el tratamiento del dolor infantil

“Nuestro objetivo es seguir mejorando la atención que prestamos y convertirnos en Centro Contra el Dolor”

Alrededor de una veintena de profesionales de Pediatría, Cirugía Pediátrica y Anestesia del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, así como de Atención Primaria, han elaborado un manual de consenso sobre el abordaje del dolor infantil a fin de avanzar en su tratamiento de una manera sistematizada e integral.

Mejoras a un manual ya existente

Esta guía nace de un grupo de trabajo conformado hace un año que ha realizado un análisis profundo de la situación existente en este campo. Gracias a esta evaluación, los profesionales detectaron una serie de áreas de mejora a las que este manual da respuesta basándose en buenas prácticas y en la evidencia científica existente.

El manual nació en el seno de la Comisión de Dolor Infantil del Hospital Reina Sofía que trabaja para mejorar la atención a los pacientes pediátricos, ya que el niño con dolor es un motivo de consulta muy frecuente.

Según ha destacado una de las coordinadoras de la comisión y jefa de bloque del Hospital Infantil, María José Tapia, “junto con la fiebre, el dolor agudo suele acompañar con frecuencia a un número importante de procesos y enfermedades, por lo que es un tema que debe tratarse específicamente”. En esta línea, los estudios más recientes estiman que el dolor crónico afecta a entre el 20 y el 30 por ciento de la población infantil y juvenil.

En esta línea, el jefe de sección de la UCI Pediátrica y también líder este proyecto Ignacio Ibarra ha resaltado la importancia de trabajar de forma sistematizada y personalizada, ya que “la valoración del dolor en un neonato es radicalmente distinta de la que pueda realizarse en un adolescente al tener que recurrir a métodos de observación de conductas o signos clínicos más exhaustivos. Aunque el dolor es universal y también individual (ninguna persona siente el dolor igual que otra)”.

Este documento, destaca el facultativo, “es un paso más en este camino y nuestro objetivo es seguir mejorando la atención que prestamos y convertirnos en Centro Contra el Dolor, un distintivo que acredita el buen hacer en esta área”.

FISIOPATOLOGÍA DEL DOLOR

El documento de consenso comienza describiendo la fisiopatología del dolor, los tipos que hay (en función del carácter temporal, de la señal desencadenante, de la intensidad o de su relación con el tratamiento) y los aspectos no físicos del dolor en el niño (cuestiones psicológicas y del entorno que también influyen en la percepción del dolor).

Otro gran apartado es la evaluación del dolor en el niño, en el que se recogen las principales recomendaciones extraídas de los estudios realizados en los últimos quince años referidos a los cambios fisiológicos (frecuencia cardiaca y respiratoria, presión arterial o sudoración, entre otros) y de comportamiento (expresión facial, movimientos, tono o llanto) que pueden servir de alerta sobre la presencia del dolor.

En este sentido, el manual explica cómo la capacidad de manifestar el dolor verbalmente aparece entre los dos y los cuatro años. Gradualmente aprende a distinguir tres niveles de dolores como “un poco, bastante y mucho”. Hacia los cinco años, pueden describir el dolor y definir su intensidad. A los seis años pueden diferenciar claramente los niveles de intensidad del dolor. Los niños de siete y diez años pueden explicar por qué les duele.

“RESPUESTAS CONDUCTUALES TÍPICAS”

Además, la jefa de bloque ha subrayado que “en los niños que no hablan, las informaciones sobre el dolor dependen de los padres y cuidadores. Los padres suelen saber cuáles son las respuestas conductuales típicas de sus hijos al dolor, y esta información puede incorporarse a la evaluación del dolor que está sufriendo”.

El manual recoge una selección de escalas para evaluar la intensidad del dolor y los diferentes tratamientos: terapias no farmacológicas; terapias físicas e intervenciones psicológicas; abordaje psicosocial, cultural y espiritual; el papel del paciente, padres y cuidadores; las técnicas no farmacológicas específicas para recién nacidos y lactantes pequeños; el tratamiento farmacológico con los diferentes tipos de analgésicos y las técnicas intervencionistas.

El quinto bloque del manual se centra en las pautas específicas de tratamiento del dolor agudo en el paciente ambulatorio (en el niño hospitalizado y en el recién nacido), mientras que en las últimas secciones los autores abordan: pautas de tratamiento del dolor crónico, aspectos específicos del dolor en el paciente oncológico y una reflexión sobre el presente y futuro de unidad infantil del dolor.