El Ayuntamiento se reúne con la Asociación Provincial de Personas Sordas

Se han planteado propuestas por parte de la entidad, orientadas a cubrir las necesidades de su colectivo, sobre todo, en cuanto a servicios de cara al público se refiere

El teniente de alcalde de Recursos Humanos, Salud Laboral, Inclusión y Accesibilidad en el Ayuntamiento de Córdoba, Bernardo Jordano, ha mantenido una reunión con representantes de la Asociación Provincial de Personas Sordas de Córdoba para presentar las líneas de trabajo de la nueva área.

En este encuentro se han planteado propuestas por parte de la entidad, orientadas a cubrir las necesidades de su colectivo, sobre todo, en cuanto a servicios de cara al público se refiere, con el fin de que puedan recibir atención personalizada en su día a día. A este respecto, el edil de Inclusión, ha ofrecido colaboración desde el Observatorio de Accesibilidad, recordando que se trata de “un vehículo muy útil para abordar la accesibilidad en todos los sentidos, también, por supuesto, el auditivo”.

Entre otras cuestiones, en dicha reunión se ha puesto de manifiesto que se trata de un colectivo con una discapacidad “invisible”, “lo que añade una dificultad de relación social importante”, han apuntado desde la asociación.

Oficina de comunicación

En este sentido, Jordano, que ha pedido a esta organización una actitud proactiva para que de la misma se transmitan las propuestas y medios con los que contar, ha explicado cómo se va a trabajar en potenciar la visibilidad de las distintas entidades que viven la discapacidad en Córdoba, “para favorecer su conocimiento por la Sociedad y fomentar un mayor apoyo de particulares y empresas”.

Entre las necesidades más inmediatas, los representantes de la asociación han solicitado contar con intérpretes disponibles en el propio Ayuntamiento y han destacado lo interesante de poner en práctica proyectos de aplicaciones móviles, algo que ya presentaron a la anterior corporación municipal.

En último lugar, también se han valorado iniciativas a desarrollar para la introducción del lenguaje de signos en las etapas iniciales de centros educativos, favoreciendo así la inclusión real de su colectivo y el conocimiento por el resto del alumnado.