‘El Comentario’ del Córdoba 0-3 Real Zaragoza, por el profesor Rafael Sedano

 

El Córdoba comenzó el partido con el 4-1-4-1 y con un trivote en la zona de máquinas. Vallejo como hombre ancla y dos cuñas ofensivas, Bodiger y De las Cuevas. Este sistema táctico tiene un problema. Si las dos cuñas ofensivas no se presentan en ataque por sorpresa aislamos al punta de referencia, que en día de ayer fue Andrés. Si a esto le añadimos que Andrés tiene alma de ’10’, y no de ‘9’, estamos obligados a que las cuñas tienen que presentarse forzosamente en la zona de finalización.

El Real Zaragoza se hizo dueño de la pelota y monopolizó el fútbol ofensivo. Aunque sin ocasiones importantes de gol durante treinta minutos. Esto fue debido a que al aislar a Andrés, tuvieron que achicar muy cerca de su portería. Segundo, no presionaron en zonas altas y tercero, se replegó en su propio campo.

Esto ocurrió hasta que, no se si por orden de su entrenador o porque Andrés tomó la decisión, pasó a no jugar de punta principal y se convirtió en un punta falso o mentiroso, desmarcándose a las bandas mediante desmarques de ruptura y bajando a la zona de elaboración mediante desmarques de apoyo. Provocando el desequilibrio de la primera línea principal de resistencia del Real Zaragoza y llegaron las acciones más importantes para el Córdoba en los últimos quince minutos de la primera parte.

La segunda parte comenzó con el habitual fallo defensivo individual de siempre. El gol del Real Zaragoza desquició al Córdoba. Y, para colmo, empezaron a presionar en zonas altas. – ¿Cómo se combate este concepto? – Pues con ofrecimientos de los hombres de la segunda línea del Córdoba sin balón mediante desmarques de apoyo a nuestra primera línea principal de resistencia para evitar ‘los pelotazos’, que es lo que pretendía el Real Zaragoza con dicha presión.

Señor entrenador del Córdoba CF en el informe que usted recibe de su analista ¿no le prevé de lo puede ocurrir o le informa de cómo se combate este tipo de presión? Por que si no se lo pone en el informe, este señor debe de marcharse del club y debe echarlo a quién le corresponde. Y, puesto así, coger una escoba y barrer a todo el cuadro técnico incluyendo a los máximos dirigentes o responsables, como son el Director Deportivo y el Director General, por haber traído en el mercado invernal desecho de tienta. La desorganización defensiva del Córdoba trajo consigo el segundo y tercer gol, convirtiéndose en una ruina. 

Se lo digo por segunda vez en este comentario, márchense y cuando aprendan vuelvan a trabajar en el fútbol. Pero, por ahora, aléjense y no hagan más daño.

Rafael Sedano, analista de Ahora Córdoba