‘El Comentario’ del Real Oviedo 3-3 Córdoba, por el profesor Rafael Sedano

Señor Navarro, en fútbol lo primero que tiene que aprender un entrenador es que lo que funciona, no se toca. Y usted tocó la pareja Piovaccari-Andrés. Dos jugadores que juegan en la zona de finalización, que están acoplados y que han llegado a entenderse nada más que mirándose. Piovaccari jugando en la referencia y Andrés, como el jugador de alma libre, con libertad de movimientos, haciendo la variante del sistema táctico del 4-4-2.

Llega usted a Oviedo y no cuenta inicialmente con Piovaccari. Y si no es por la lesión de Jaime, no juega. A Andrés, que es el mejor y tiene alma de ’10’, lo pone usted en punta, rompiendo la línea que mejor estaba funcionando. ¿A qué juega? no tiene las ideas claras y eso me da mucha pena porque se esperaba que utilizara el sentido común.

Con la lesión de Jaime, el entrenador del Córdoba CF volvió a lo que le funcionaba: la pareja Andrés-Piovaccari. Empezó a jugar y a funcionar el equipo. Llegando a empatar un partido que en el minuto 9 perdía 2-0. Pero la mala suerte se alineó con el Córdoba y Piovaccari se lesionó. De nuevo tuvo que mover, otra vez, a Andrés en punta y a Lara en banda izquierda.

Andrés metió un gran gol y puso el 3-3 en el luminoso. Yo me pregunto ¿un equipo que marca tres goles fuera de casa puede estar en zona de descenso?. La respuesta es sencilla, el sistema defensivo no le funciona y defiende muy mal. Y, para colmo, todos los domingos regalamos muchos goles.

Real Oviedo 3-3 Córdoba
Rafael Sedano, analista de Ahora Córdoba