El Coronavirus se ceba con el turismo en Córdoba

La hostelería, el hospedaje y las agencias de viajes, en jaque por el avance del Coronavirus en Córdoba

La hostelería, el hospedaje y las agencias de viajes, en jaque por el avance del Coronavirus en Córdoba

El Gobierno decretó el pasado viernes el estado de alarma como arma para frenar el avance del Coronavirus. Esta decisión supone, entre otras actuaciones, la limitación del movimiento para todos los ciudadanos españoles, quienes solo podrán salir de casa en circunstancias justificadas. Medidas que, si bien son necesarias, dejan muy tocado al sector del turismo al que le esperan, ya no semanas sino meses, muy complicados. En Córdoba, la suspensión ayer de la Semana Santa es solamente un duro ejemplo de lo que se avecina en la ciudad en materia turística. A las agencias de viajes se les acumulan las cancelaciones y las asociaciones de hospedaje y hostelería recomiendan el cierre de establecimientos.

Cada día que pasa las noticias son peores para el sector servicios. Las restricciones impuestas desde Moncloa, secundados por el Ejecutivo autonómico, frenan en seco una actividad turística que, en los próximos meses, se presentaba clave para una ciudad como Córdoba. Desde la Semana Santa, ya suspendida, hasta la Feria de Mayo, todos los eventos festivos en la ciudad están en el aire. Entre ellos, la Cata de Vinos Montilla-Moriles, las Cruces de Mayo o la Fiesta de los Patios Cordobeses.

Hoteles y restaurantes, cerrados contra el Coronavirus

Ante este panorama, las asociaciones tanto de hostelería como de hospedaje de Córdoba han respondido de la mejor manera posible: con responsabilidad. Ambas comparten sensaciones al describir una situación “muy dura” pero apelan al “compromiso con la sociedad“.

En este sentido, era la Asociación Cordobesa de Hostelería y Turismo (Hostecor) la primera en recomendar, el pasado viernes, el cierre temporal a los establecimientos de hostelería de Córdoba capital y provincia. Un consejo mediante el que, en palabras de su presidente, Francisco de la Torre, se instaba a ser “responsables y consecuentes” a todos los hosteleros cordobeses.

Del mismo modo, la Asociación de Empresarios Hospedaje de Córdoba (Aehcor) hacía lo propio el mismo viernes. Todo ello con el fin de que hoteles y demás establecimientos fuesen, según explicó el máximo dirigente, Alejandro Navarro, “parte de la solución, y no del problema”.

Además, Hostecor fue a más ayer e impulsó una iniciativa para colaborar con el personal sanitario y otras personas que permanecen en casa obligatoriamente. Mediante una convocatoria a la que próximamente se irán adhiriendo establecimientos, Hostecor pretende prestar todos sus servicios de alimentación, enviar comida a domicilio o trasladarla a cualquier centro que así lo requiera durante las próximas dos semanas.

Los beneficios dan paso a las devoluciones en las agencias de viaje

Un duro varapalo para la el sector del hospedaje, el de la hostelería y, sobre todo, para las agencias de viaje. En total, unos 75 países han impuesto restricciones a los viajes de ciudadanos procedentes desde España. Vetos que han tomado forma de cancelaciones de vuelos y, como no, de devolución de importes.

Un hecho que según explica el gerente de la sucursal en Córdoba de  Viajes Palmansur, Francisco Cano, “está afectando de una manera brutal, muy grave”. Cano reconoce cancelaciones masivas y lanza un mensaje de tranquilidad: “se está haciendo todo lo posible para devolver el dinero a quienes tenían reservas”. Si bien entran en juego las decisiones que tomen las diferentes compañías, la mayoría están flexibilizando sus condiciones en dicha materia. Este hecho, además, se hace prácticamente obligatorio en casos como los viajes a aquellos países que han vetado a los españoles. “No hay otra opción”, explica le gerente, quien apunta que “tanto compañías aéreas como hoteles deben devolver lo que se haya pagado porque hay una imposibilidad de hacer ese viaje”.

Por delante, a las agencias de viaje se les avecinan meses duros. Durante las próximas semanas, los ingresos que se prevén son inexistentes, lo que se agrava con el hecho de que continúen las cancelaciones. “Que alguien se imagine que en un negocio no entra nadie en dos meses y quien entra lo hace para cancelar las contrataciones previamente hechas” lamenta. Una situación “muy grave” en la que “se pierden los beneficios obtenidos en las últimas semanas”.

Del mismo modo, Cano lanza un mensaje de optimismo: “el Coronavirus va a pasar, el verano va a llegar y nos vamos a querer quitar las penas con unas buenas vacaciones”.