Los vecinos de Cristo de Gracia esperan un alto índice de efectividad del plan de choque

La plaza Cristo de Gracia se había convertido en un lugar intransitable por problemas de higiene y salubridad provocados por sus ocupantes

La plaza Cristo de Gracia era una zona de camping hasta hace unos días. Este punto ubicado en las proximidades de la avenida Barcelona está en boca de todos los vecinos del entorno. ¿La razón? El malestar generado por culpa del mal olor, el consumo de alcohol y sustancias estupefacientes por parte de las personas que habían hecho de esta zona del casco histórico de Córdoba un lugar intransitable para los vecinos del barrio.

Sin embargo, la administración pública ha querido actuar rápido y solucionar este complejo asunto. La asociación vecinal de San Lorenzo ha recordado en los últimos días al Ejecutivo local del PP y Cs que debía actuar de inmediato. De ahí la puesta en marcha de un permanente plan de limpieza y la esperada instrucción de que se apliquen las ordenanzas municipales sancionadoras a los que incumplan las normas mínimas de higiene pública.

Plaza Padres de Gracia. FOTO | Rafa Alcaide

Recientemente, operarios de la empresa pública de limpieza, Sadeco, han trabajado al amanecer en el entorno para eliminar la suciedad y retirar los colchones en los que dormían los ocupantes de la plaza. Asimismo, los vecinos señalan que la Policía Local ha aumentado la frecuencia de vigilancia de la zona para, en cierto modo, intimidar a las personas que están llevando a cabo estas actitudes que van en perjuicio de la imagen de la ciudad. Y por último, desde Servicios Sociales comenzarán con las gestiones de cara a prestar ayuda a estas personas para ubicarlas.

El alcalde, José María Bellido, ha lamentado en las últimas horas la situación esperando que “no se repitan más y seamos capaces de dar respuestas anticipadamente desde el Ayuntamiento y todas las administraciones a las situaciones sociales que se viven en Córdoba”. Los vecinos de la Plaza de los Padres de Gracia también. Defienden que cumplen con sus obligaciones. Que pagan sus impuestos. Que abogan por una convivencia idílica para el desarrollo de sus vidas. Pero la tristeza y el cansancio todavía pesa entre unos vecinos hartos de estar sintiendo que pierden una de las plazas más emblemáticas de la capital cordobesa.

Plaza Padres de Gracia. FOTO | Rafa Alcaide

Convivencia muy complicada

El cambio radical de la plaza apena a los transeúntes y a la ciudadanía que acumula décadas viviendo allí. Durante el siglo pasado, la plaza fue un espacio de convivencia en el que los vecinos pasaban horas y horas para disfrutar de su tiempo libre. Abuelos sonrientes mientras veían jugar a sus nietos con otros pequeños. Adultos que ahora son niños y que han crecido cerca de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia. E incluso personas mayores cuyos recuerdos más preciados del pasado tuvieron lugar en dicha plaza. Ahora, desde hace un largo periodo según los vecinos, necesita de una vigilancia exhaustiva y una contundente solución para acabar con una situación que les avergüenza.

Los testimonios de los vecinos no dejan indiferente a nadie. “Yo he visto aquí orinando a estas personas, bebiendo litronas todo el día, escuchando música hasta altas horas de la madrugada, altercados y hasta peleas”, relata un joven que reside en la zona desde niño. El desorden cívico es tal que ni siquiera los vecinos pasan por la propia plaza, que hasta hace unos días concentraba residuos orgánicos y colchones.

La secuencia se repite cada día. Los vecinos aseguran a Ahora Córdoba que desde primera hora, las personas que ocupan la plaza comienzan a beber cerveza. Pasa el tiempo y empiezan a hacer sus necesidades en plena calle y sin tapujos. Las condiciones de salubridad se van agravando cuando anochece. El olor ya es insoportable, y si el alcohol hace su efecto entre los consumidores se altera el orden público. El problema de convivencia ha sido y es una realidad mayúscula. Algo que colma la paciencia de los residentes de la zona.

Los vecinos apelan a medidas “drásticas” para solucionar un problema sobre el que ya se está actuando de oficio. Pero lo ven complicado. En las proximidades de la plaza de los Padres de Gracia se encuentra el comedor social de los Trinitarios. A este lugar acuden muchas personas necesitadas en busca de alimento y, dada la cercanía con la plaza, se ha convertido en zona de acampada. Cuando lo que desea el barrio es vivir en paz.