Ángel María Varo exalta la figura de San Rafael desde la devoción popular

La exaltación a San Rafael brilló por su cuidada prosa y sus versos íntimos y sentidos

Ángel María Varo Pineda fue el encargado de exaltar anoche al Custodio de la Ciudad, el Arcángel San Rafael, en un Patio de Entrada del Real Círculo de la Amistad de Córdoba abarrotado de público. Y lo hizo desde su atril con un texto sumamente cuidado  y unos versos intimistas y profundos.

Varo, que ha sido pregonero de la Semana Santa de Córdoba en dos ocasiones, la última esta pasada Cuaresma, comenzó su recorrido por las apariciones de San Rafael al Padre Andrés de Roelas en el siglo XVI.

“La noticia del juramento corrió por la ciudad de boca en boca… Y como consecuencia imparable, la devoción al Custodio. Día a día. Año a año. Casa a casa. Generación a generación… Así hasta hoy, casi 450 años después”, explicó el exaltador.

Santos Mártires de Córdoba

Como cabía esperar en un texto literario dedicado al Custodio de la ciudad estuvo muy presente la devoción a los Santos Mártires de Córdoba cuyas reliquias se veneran en la Basílica Menor de San Pedro de nuestra ciudad.

Ángel María Varo aseguró, por estudios científicos realizados, que “nuestras veneradas reliquias, pertenecen a época histórica de persecuciones de la fe, y a personas que perdieron la vida con evidentes muestras de violencia”.

Triunfos

Sobre la devoción tan arraigada en nuestra tierra a San Rafael señaló que “Córdoba, por decisión propia quiso hacerla presente en el día a día de la ciudad. En la cotidianeidad de su latir. En esquinas, en fuentes, en espadañas, bien en forma de escultura, bien en forma de veleta que indicara la dirección de los vientos…”.

“Y colocando – continuó Varo- triunfos estratégicamente repartidos por todos los rincones. En las plazas… En cada entrada de la ciudad… Triunfos elevados, majestuosos… Potro, Aguayos, Triunfo, Puerta Nueva, Compañía, Puente de San Rafael, Estación vieja…”.

“Los triunfos de San Rafael en Córdoba, son incontables… Triunfos majestuosos, triunfos íntimos, triunfos cercanos… Incontables… Para cada necesidad, para cada angustia, para cada alegría… Grande, mediana o pequeña…Verdaderamente incontables…”.

Exaltación San Rafael Córdoba

Mezquita-Catedral

El exaltador aseguró en este punto que “en Córdoba hay tantas cosas que custodiar, que se nos acumula el trabajo… A nosotros de rezarte, de pedirte y de trabajar por ellas, y a ti de proteger nuestras necesidades…”

Entre ellas, pidió al Custodio – desde su triunfo de la Puerta del Puente- que proteja “nuestra Mezquita-Catedral de advenedizos y usurpadores de ocasión, que con la excusa vacía de la propiedad común y la gestión integral de su mantenimiento, pretenden expropiarla”.

Según Ángel María Varo Pineda nuestra catedral Rafael, tú lo sabes perfectamente, no precisa pasar a propiedad pública ni común, porque ya es de todos los cordobeses de buena fe desde hace ocho siglos. No precisa un cambio en su gestión de mantenimiento, porque está perfectamente gestionada desde hace ocho siglos”.

Final

Acercándose el final de su exaltación, emocionaron vivamente los aterciopelados y profundos versos, que a modo casi de letanía dedicó el pregonero al Arcángel San Rafael entre los que destacaron:

Bendito custodio alado,
cordobés de pura casta,
gallardo arcángel celeste
medicina para el alma,

hoy quiero en nombre de todos
pedirte humilde a tus plantas,
que aunque nos traigan los vientos
o tormentas o bonanzas,

sigas acunando a Córdoba
-como quien canta una nana-
por los siglos de los siglos,
en el amor de tus alas.

Varo concluyó pidiendo al Arcángel  su protección cuando nos llegue la hora de la muerte: “A ti te pido esta tarde para todos, que llegado el momento supremo que indefectiblemente ha de venir a cada cual, hagas lo que nadie hace mejor que tú, posiblemente porque lo que lleves haciendo toda la vida… Danos la mano, y ayúdanos a cruzar a la otra orilla…”.