Expomiel 2019 llega inmersa en la peor crisis que se recuerda en el sector

Difundir y promocionar el potencial de las mieles de Córdoba y alertar sobre la agonía del sector son los dos grandes objetivos de Expomiel 2019

La XXIII feria de la apicultura Expomiel regresa, del viernes al domingo, al Patio Barroco de la Diputación de Córdoba. Una cita en la que apicultores, envasadores, productores y empresas auxiliares del sector acuden para promocionar el potencial de las mieles de Córdoba y Andalucía. Expomiel 2019 se celebra, sin embargo, en un clima sombrío en el que la apicultura pasa por la peor crisis que se recuerda, el menos, en todo el siglo XXI.

Unos 20 stands se distribuyen durante todo el fin de semana en Expomiel, donde ofrecen a sus visitantes lo mejor de sus cosechas. Mieles de romero, de azahar, de eucalipto… y todas 100 por cien naturales y artesanales. Una muestra de lujo, que pone de manifiesto las posibilidades gastronómicas infinitas y ligadas a la salud que tiene la miel.

Tras la inauguración en la mañana de este viernes, tanto hoy como el domingo se desarrollarán catas dirigidas al público asistente a la muestra. Por otro lado, Expomiel 2019 celebrará mañana sus Jornadas Técnicas de Apicultura. En ellas, investigadores y apicultores darán a conocer algunas de las experiencias que están llevando a cabo. A esas jornadas se suman, también el sábado, visitas de centros escolares y actividades de educación ambiental.

De igual modo, para dar a conocer la calidad de los productos de la colmena, se celebra el tradicional Concurso de Calidad de Mieles. Un certamen en al en el que se otorgan dos primeros premios y dos accésit en la modalidad de mieles monoflorales y un primer premio y accésit en la de multiflorales. Este año los premios cuentan por primera vez con dotación económica.

La peor crisis que se recuerda

Una Expomiel que se celebra, sin embargo, en medio de una crisis de época para el sector de la apicultura. Si en la pasada edición ya había preocupación, la sensación ahora de quienes se dedican a la apicultura es, sencillamente, de desesperación. Así lo reconoce el responsable regional de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Antonio Vázquez, quien deja claro que “la industria nos está asfixiando”.

Una industria que, según Vázquez, no premia la calidad de las mieles locales y sí a los sucedáneos extranjeros, que se venden a precios muchos menores. “Quieren meter miel que no es miel y nos están poniendo cerco con unos precios para que no podamos competir”, explica.

No hay rentabilidad

Expomiel 2019

En concreto, la crisis de la miel afecta, según el responsable de apicultura, a los tres pilares en los que se fundamenta la rentabilidad de las cosechas: la producción, la salud de las colmenas y los precios.

Así, para Vázquez “falla el pilar de la producción porque la apicultura es la ganadería que más sufre el cambio climático”. Tan solo este año las cosechas en algunas han recibido apenas 100 litros de agua desde diciembre del año pasado. Por ello, “no ha habido floración y las colmenas se debilitan”, destaca.

Por otro lado, Vázquez apunta a lo que él denomina “el pilar sanitario”. En este sentido, preocupa, y mucho, la Varroa, un parásito que afecta a la producción y que tan solo se puede combatir con el frío. Sin embargo, las bajas temperaturas tardan en llegar y este parásito no deja de reproducirse, lo que ha provocado ya la muerte del 30 por ciento de las colmenas.

Y por último, los bajos precios. “En el mejor de los casos se paga casi un euro por debajo del coste de producción” explica Vázquez, por lo que “el apicultor no puede continuar con su trabajo”.

¿Soluciones?

No son pocos los años que los apicultores llevan alertando sobre el hundimiento del sector. Sus demandas, ya históricas, pasan por tener mayor apoyo por parte de las instituciones y por el etiquetado de los envases.

“Nosotros necesitamos un etiquetado claro que explique el origen y la cantidad de miel”, explica Vázquez. Desde COAG denuncian que el etiquetado actual de los envases de miel no es claro, por lo que el cliente no sabe qué mieles son de calidad y cuáles son sucedáneos o jarabes.

Y ya no es tan solo la mayor o menor calidad de la miel. Según Vázquez, en la producción de esas mieles baratas se utilizan “muchos productos que nosotros tenemos prohibidos”, lo que denota el peligro de consumir ese tipo de sucedáneos.