Exposición sobre Félix Hernández en el museo de Medina Azahara

La muestra está compuesta por una serie de paneles que ilustran el rico legado personal del arquitecto

exposición sobre Félix Hernández
Cartel de la exposición sobre Félix Hernández

 

La delegada de Cultura, Cristina Casanueva, ha informado que los visitantes de Medina Azahara pueden contemplar la Exposición sobre Félix Hernández de Arqueología de los Archivos. El legado documental de Hernández (1889-1975), realizada en el marco del Proyecto Didacta. El legado documental de Félix Hernández está dirigido por los profesores del Área de Arqueología de la Universidad de Córdoba, José Antonio Garriguet y Alberto León, en la sede del Museo de la ciudad califal de Medina Azahara.

La exposición está compuesta por una serie de paneles que ilustran el rico legado personal del arquitecto Félix Hernández Giménez (Barcelona, 1889-Córdoba, 1975), fruto de su actividad profesional como arquitecto restaurador y de las minuciosas investigaciones arqueológicas que llevó a cabo en destacados monumentos y yacimientos de Andalucía. Tales como la Mezquita-Catedral o Medina Azahara, en Córdoba, el Alcázar de Sevilla, y el Patio de los Naranjos de la Catedral de la catedral hispalense. Además de en Extremadura en el Teatro Romano y Alcazaba de Mérida o la Alcazaba de Badajoz.

El legado de Félix Hernández en Córdoba

Casanueva ha destacado la especial vinculación de Félix Hernández con Medina Azahara, tanto por su prolongada actividad en el sitio, al que permaneció ligado durante más de cincuenta años. Desde 1923 hasta su fallecimiento en 1975. Y, sobre todo, por la trascendencia de su labor en el proceso de recuperación del yacimiento.

Entre sus actuaciones más destacadas en la ciudad califal, hay que señalar el levantamiento topográfico del conjunto de la ciudad. Permitió, por primera vez, obtener una imagen completa de la urbe. En la que dejó señalados los edificios excavados y las alteraciones topográficas que revelaban las edificaciones del subsuelo. Su principal aportación fue, no obstante, la excavación y posterior restauración del que hoy se conoce  como Salón Rico. Un proyecto de una extraordinaria complejidad al que dedicó una buena parte de sus mejores esfuerzos profesionales.