El yacimiento arqueológico de Fuente Álamo: un diamante en bruto por pulir a las afueras de Puente Genil

A tres kilómetros de Puente Genil se encuentra la villa romana de Fuente Álamo, uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de toda la península Ibérica. Sus mosaicos, su pasado, y arquitectura constituyen un auténtico tesoro

La construcción de la Villa Romana de Fuente Álamo, a las afueras de Puente Genil, data del siglo tercer después de Cristo. Y parece que se hizo siguiendo los apuntes del escritor latino Varrón. “A la hora de edificar la villa, deberá cuidarse de que en su recinto haya agua o, si no, que esté próxima”. Las distintas generaciones de propietarios se sucedieron hasta el siglo sexto. Aunque sería a finales del cuarto y durante el quinto cuando Fuente Álamo alcance su mayor esplendor y lujo con mosaicos considerados únicos en Hispania.

Precisamente este devenir generacional y el cambio en las creencias religiosas hizo posible la existencia de una habitación cuya distribución arquitectónica hace plausible su interpretación como un lugar de culto al Dios oriental Mitra cuyo uso pudiera posteriormente haberse cristianizado. De ser así, estaríamos ante el Mitreo mejor conservado de toda la Península Ibérica.

La arquitectura de la villa está definida por la presencia del arroyo a ambos lados del cual se distribuye la edificación. Dividida en tres partes, la urbana, la rústica y la fructuaria, la zona norte sirvió para el almacenamiento de vino y aceite. En la otra margen del arroyo, y comunicado con la parte norte a través de una galería de 38 metros que transitaba sobre el arroyo, la zona sur de la villa presenta una estructura en un estado de conservación excepcional.

Fuente Álamo Puente Genil
Un grupo de visitantes en el yacimiento arqueológico de Fuente Álamo | Foto: PABLO MANSILLA

La puesta en valor de Fuente Álamo de la zona sur

Está previsto que tras la retirada de una torreta de electricidad y gracias al 1,5% cultural del Ministerio de Cultura, comiencen las excavaciones para su puesta en valor. Mientras, la zona noble de la villa ha sido conocida tradicionalmente por su abundancia en mosaicos. Estos han venido constituyendo su principal acicate arqueológico, habiendo aportado las excavaciones controladas en la villa algunos casos excepcionales en Hispania.

El mosaico del triunfo de Baco o de las Tres Gracias. Hoy sabemos que los mosaicos de Fuente Álamo constituyen ejemplos únicos en todo el Imperio Romano. No hay nada igual desde España hasta Turquía, desde Túnez a Alemania.

Pero la historia de Fuente Álamo se aleja más en el tiempo. Durante las recientes excavaciones, se ha descubierto que la villa se asienta sobre lo que en otra época fue un balneario público.

Fuente Álamo deja de ser así una villa rústica y se convierte en un importante conjunto arqueológico superpuesto con una vida que ocupa todo el primer milenio de la Era Cristiana. Sin duda alguna, una vez concluyan las investigaciones en curso, Fuente Álamo supondrá importantes avances en la conceptualización de este tipo de asentamientos en la Península Ibérica, convirtiéndose en un recurso cultural y turístico de primer orden que cada vez acoge más visitas guiadas y actividades variadas durante todo el año.