Un paseo de aprendizaje con los futuros ganaderos

El IES Galileo Galilei cuenta con una oferta académica interesante orientada a la formación en ganadería. El Centro Agropecuario de la Diputación de Córdoba, sede de sus prácticas con ejemplares de animales

El IES Galileo Galilei cuenta con una oferta académica interesante orientada a la formación en ganadería. El Centro Agropecuario de la Diputación de Córdoba, sede de sus prácticas con ejemplares de animales

La ganadería es uno de los sectores productivos con mayor proyección a nivel laboral en la provincia de Córdoba. Es tal la necesidad de formar y preparar a nuevas generaciones para el desarrollo de estas labores que a escasos kilómetros de la capital, se encuentran las instalaciones del Centro Agropecuario de la Diputación de Córdoba. 32 hectáreas de las cuales, una parte bastante extensa, sirven para el desarrollo de tareas prácticas a un importante número de alumnos del área de ganadería del IES Galileo Galilei. Este centro público oferta, en este sentido, un FP de Grado Superior de Técnico Superior en Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal. Pero además, dos cursos FP de Grado Medio. Son el de técnico en Producción Agropecuaria y el de Actividades Ecuestres.

Una actividad que, no en vano, para llevarla a cabo y ganarse la vida debe gustar mucho a quien la quiere desempeñar. De ahí que sea lógico y consecuente ver a chavales cercanos, humildes, y con mucha empatía hacia los animales formar parte de este proyecto educativo. Alejandro Vega es de Osuna (Sevilla). Y después de hacer Ciclo Formativo de Grado Medio en Producción Agropecuaria, decidió seguir estudiando “GASA” que es como llaman al de Grado Superior. “Tengo ovejas desde hace bastantes años y siempre he tenido relación con la ganadería”. Además, habla de un sueño dedicarse a la ganadería “para adquirir nuevos conocimientos”.

Las impresiones de los alumnos

Una sensación grata que comparten compañeros como Marta Méndez o Vicente Rodríguez. Tras finalizar sus estudios de Bachillerato, su pasión por los animales y la ganadería les llevó a estudiar un ciclo en el IES Galileo Galilei de Córdoba que, según el docente Juan Sánchez a Ahora Córdoba, es “muy completo y diverso en su parte práctica”. De hecho, hemos comprobado cómo un grupo de alumnos procede a la alimentación y revisión del ganado. En este caso, cabras, ovejas y borreguitos. Pero además, se les puede ver haciendo una práctica rutinaria de recorte de pezuñas o tomando muestras de sangre con una destreza visualmente interesante.

IES Galileo Galilei Córdoba
Un grupo de alumnos se prepara para comenzar una sesión de extracción de sangre. | Foto: PABLO MANSILLA

Una buena salida laboral

Juan Sánchez, profesor de este grupo de en torno a 15 chavales procedentes de distintos puntos de Córdoba, Andalucía, e incluso de fuera de la comunidad autónoma, explica que lo de cortar pezuñas a animales que están encerrados “sirve para facilitarles el paso y evitar que tengan problemas de enfermedad en el pie”. Si a esto sumamos la parte teórica, en la que los estudiantes conocen la maquinaria ganadera, instalaciones, reproducción, gestión de la producción animal, o gestión de centros veterinarios, el ciclo es capaz de ofrecer una gran preparación al alumnado para proporcionarle el conocimiento necesario para acceder al Grado de Veterinaria o bien dedicarse a sus tareas adquiridas en el mundo laboral.

IES Galileo Galilei Córdoba
Un grupo de alumnos en clase de equitación | RAFA ALCAIDE

Minutos más tarde, al seguir paseando por las instalaciones del Centro Agropecuario y a las cuales les da una gran utilidad el IES Galileo Galilei de Córdoba, se presenta otro grupo de alumnos en pleno proceso de doma de caballos. O en clase de equitación. Se trata de algunas de las asignaturas del FP de Grado Medio de Actividades Ecuestres.

Esperanza Vital es una de las profesoras de equitación del ciclo. Y es quien nos cuenta que los alumnos asisten entre dos y tres días a estas sesiones para tener contacto directo con los caballos. Unos animales con los que “tienen contacto desde que le cogemos del picadero hasta que lo montan”. Curiosamente, el centro tiene 14 ejemplares de caballo en propiedad, siendo uno de los únicos del entorno con esta característica.