Cuando la incertidumbre y el miedo al coronavirus se apodera de nosotros

Los expertos destacan que es necesario aprender a gestionar la incertidumbre y el miedo al coronavirus para desarrollar la rutina diaria de la mejor manera posible. Ester Manjón, de Alegra Centro de Psicología, desvela en Ahora Córdoba algunos consejos prácticos

Los expertos destacan que es necesario aprender a gestionar la incertidumbre y el miedo al coronavirus para desarrollar la rutina diaria de la mejor manera posible. Ester Manjón, de Alegra Centro de Psicología, desvela en Ahora Córdoba algunos consejos prácticos

 

La “nueva normalidad” en la que estamos inmersos no ha hecho que desaparezcan las preocupaciones de la población. Todavía hay que tener presente que el coronavirus está presente y es una amenaza. Por ello, la incertidumbre se ha apoderado de la mente de muchas personas que no saben cómo será el futuro. Por ello, los expertos recomiendan desarrollar estrategias de afrontamiento. Ester Manjón, de Alegra Centro de Psicología, advierte: “Si esta sintomatología es demasiado intensa o se alarga en el tiempo, puede llegar a producirnos trastornos de ansiedad.

Consejos a nivel psicológico

Lo ideal, tal y como nos cuenta Manjón, es aprender a gestionarlo desde nuestras emociones y nuestro propio cuerpo. A nivel psicológico, nuestra capacidad de adaptación calibrará nuestra salud mental. No podemos pretender “volver a la normalidad como si nada hubiera pasado”, poniendo el foco de atención en lo fuertes que hemos sido hasta ahora y teniendo presente que todo tiene un final, destaca la experta en psicología para rematar diciendo que “al igual que acabó la cuarentena, la incertidumbre también lo hará”.

Otra cuestión importante es salir de esa influencia social fruto de los sobreestímulos a los que hemos sometido al cerebro. Procesar un exceso de información puede llegar a ser fatigante, por lo que disminuir el número de horas que se dedican a absorver información es un recurso que ayuda relajar esa tensión informativa. Asimismo, cazar el pensamiento que atemoriza favorece a contener ese posible brote de ansiedad.

Consejos a nivel fisiológico

Llevar a cabo respiraciones abdominales ayudan a tranquilizarnos. Y hacerlo con frecuencia es un ejercicio imprescindible para relajar tensiones. Otras alternativas como vivir en el presente y aceptar la nueva sintomatología física contribuye a entender que el cuerpo ha de estar preparado para hacer otras cosas a las que no estaba habituado.