El pequeño bufete de abogados que gana juicios a grandes marcas como Bulgari y Tous

Conocemos a las hermanas Aguilar Escribano, las abogadas cordobesas que ganan un juicio a Bulgari y Tous por acusar a un joyero en Córdoba de “falsificación y fabricación de joyas”

Conocemos a las hermanas Aguilar Escribano, las abogadas cordobesas que ganan un juicio a Bulgari y Tous por acusar a un joyero en Córdoba de “falsificación y fabricación de joyas”

“Para ganar un pleito hace falta tener razón, saberla defender, y que te la quieran dar”. Una frase del abogado cordobés José Tomás y de Carlos Valverde Castilla que inspiró a Antonio Aguilar Cruz. Fue su pupilo en el despacho que ambos tenían en calle Gondomar esquina con la Plaza de las Tendillas. Llegando incluso a convertirse en las tres claves fundamentales para que el humilde bufete que fundó Antonio Aguilar y donde ahora trabajan sus hijas (hoy Aguilar Abogados) gane un juicio contra Tous y Bulgari. Dos de las marcas más importantes del mundo de la joyería. Porque, aseguran, “las leyes son iguales para todos”.

Aguilar Abogados

Junto al Ayuntamiento de La Carlota (Córdoba), las hermanas Aguilar Escribano comparten satisfacción por defender a un cliente al que hace ocho años Bulgari y Tous acusaron de un delito contra la propiedad industrial y falsificación. En 2012, un perito de la “marca del osito” se personó en el local del que se llevó unas 14.000 joyas en nueve cajas sin identificarse como letrado. Según Ana María Aguilar Escribano, desde ese instante se sucedieron una serie de irregularidades.

La primera tiene que ver con la incautación por falsificación. Porque “la falsificación es hacer algo exactamente igual para confundir con ánimo de estafa en el consumidor haciendo creer que está comprando un original”. dice Ana María Aguilar en Ahora Córdoba.

juicio Bulgari
María José y Ana María Aguilar Escribano, abogadas en Aguilar Abogados. | Foto: PABLO MANSILLA

Más irregularidades detectadas en el juicio

Sin embargo, tras el juicio abierto contra Bulgari y Tous en Córdoba, la parte afectada ha quedado absuelta porque “se ha demostrado con pruebas que realmente no se trataba de una falsificación, ya que no había ánimo de engañar a nadie”. Sino que “hay un parecido razonable” que lleva a la persona que está comprando a adquirir una imitación. De hecho, “lo que había de Bulgari se vendía a 5 euros siendo de plástico y plata cuando unos pendientes de esta marca cuestan 1.500 euros siendo de oro y materiales preciosos”, asegura Ana María Aguilar Escribano.

Asimismo, la cadena de custodia de las piezas tampoco cumplía, según el juez, todas las garantías necesarias como para vulnerar la presunción de inocencia. Por ejemplo, las cajas donde se almacenaron las piezas no estaban en el juzgado. Acabaron en un almacén de Tous en Barcelona. Pasó el tiempo y tras una inspección ocular, sólo se abrieron dos cajas de nueve en total. Y a su llegada a Córdoba, había dos cajas más abiertas que no coincidían con las ya inspeccionadas. Incluso llegaron a perderse.

Una concatenación de hechos que, tras ganar este juicio a Bulgari y Tous, a convertirse a este despacho de abogados en La Carlota, en el David contra Goliat de la Justicia.