La Fundación Botí afirma que se ha cesado a Bernier para "mejorar el control"

La presidenta de la Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí, Marisa Ruz (IU), ha afirmado este martes que la resolución del contrato de alta dirección del gerente de dicha fundación, Juan Antonio Bernier, que ha adoptado el consejo rector de la Fundación Botí, “no ha sido una decisión fácil”, estando a “estas alturas del ciclo electoral y político”, pero se ha tomado “en aras de mejorar el control y el funcionamiento de la fundación”.

En este sentido y en rueda de prensa, la también vicepresidenta tercera y delegada de Cultura de la Diputación ha explicado que para la Gerencia de la Botí se precisa “un perfil más técnico”, pues “con la nueva Ley de Contratos del Sector Público ha aumentado la complejidad de los procedimientos administrativos y de gestión fiscal en todas las administraciones”, y “lo que se ha pretendido con esta decisión es generar la máxima seguridad, tanto jurídica, como fiscal, o en la propia gestión en la ejecución de los proyectos” de la Fundación Botí.
Por ello y tras el cese de Bernier, que accedió a la Gerencia de la Fundación Botí mediante concurso en “octubre de 2016”, ahora y “de manera interina, se va a procurar que un funcionario de la Diputación se haga cargo de la gestión propia o asociada a esa función”, pues “no se va a convocar plaza para gerente”, ya que “entraríamos en unos plazos” que coincidirían con la “campaña electoral”.

La Fundación Botí afirma que se ha cesado a Bernier para “mejorar el control”

En consecuencia, según ha indicado Ruz, será “el nuevo gobierno de la Diputación que surja de los comicios del 26 de mayo el que tome la decisión de convocar esa plaza para la Gerencia de Botí”, de la que se ha cesado a Bernier, que es profesor de Lengua y Literatura en excedencia de un instituto de la capital cordobesa, al entender que se precisa “un perfil más técnico para la gestión de la Fundación”, es decir, “de alguien que controle la gestión administrativa, jurídica y contable”, tras la entrada en vigor en 2018 de “la nueva Ley de Contratos”.
En este nuevo contexto, según ha señalado Ruz, su “responsabilidad como presidenta” de la Fundación Botí “era trasladar que hay que salvaguardar los intereses” de la misma, “como administración pública”, ya que depende de la Diputación de Córdoba, de ahí que el cese de Bernier se acordase en el consejo rector de la Fundación Botí “por mayoría absoluta”.
A partir de ahora, según ha afirmado Ruz, “se va a procurar que la programación cultural y expositiva de la Fundación siga adelante” en los próximos meses, pues se trata de “exposiciones y de una programación que viene determinada por la comisión técnica”, a raíz de “una convocatoria pública”, que ha establecido “cuáles son las exposiciones que llegan al Centro de Arte Botí”, y cada “proyecto tiene su propio comisario”.
Entre tanto, para “las que son funciones propias de gerencia, pues se ha agudizado ese perfil técnico y administrativo”, con el objetivo, según ha precisado la presidenta de la Fundación Botí, de adelantarse “a cualquier tipo de complicación” en este ámbito, para estar “en los ritmos adecuados a los plazos marcados para la ejecución de proyectos, y eso lo tiene que hacer, para que salga todo a tiempo y en su momento alguien que tenga un control absoluto de la gestión pública”, que se ha complicado desde 2018 con la citada Ley de Contratos.
En cualquier caso, según ha concluido Ruz, desde la Fundación Botí se han trasladado “los mejores deseos a Juan Antonio Bernier”, a la vez que se reconoce su “valía”, a la vez como su “trayectoria y profesionalidad en el ámbito de la cultura y en el ámbito literario, es decir, que una cosa no quita la otra”.