La Misericordia celebra mañana un paseo “martirial” por nuestra ciudad

La Hermandad de los Santos Mártires, Cristo de la Misericordia y Ntra. Sra. de las Lágrimas recuerda la devoción cordobesa a aquellos santos

Mártires
El obispo de la Diócesis, Demetrio Fernández, ante la urna con los restos de los Santos Mártires/DIOCESISDECORDOBA.COM

La Hermandad de la Misericordia, que también tiene a los Santos Mártires de Córdoba como titulares, ha organizado un año más un paseo guiado que recorrerá algunos lugares vinculados, según la Historia y la tradición, a éstos.

Será mañana domingo día 17 a partir de las 09.45 horas, desde la Puerta del Colodro, para llegar a San Pedro sobre las 12.15 del mediodía. El punto de partida se establece en ese enclave donde cerca estuvo la casa de San Acisclo y Santa Victoria.

Los participantes visitarán el convento del Colodro donde destaca su retablo central compuesto, básicamente, en torno a dos enormes pinturas que representan a estos dos santos, hermanos, patronos de Córdoba.

A continuación, la comitiva pondrá rumbo a San Andrés donde estuvo enclavada la basílica de San Zoilo, otro mártir, que tuvo gran importancia en la época califal y donde se refugiaron muchos cristianos perseguidos.

Ribera y Monasterio

Y así se alcanzará la ribera del Guadalquivir donde se enclava la pequeña ermita dedicada a  nuestros mártires. Precisamente, allí estaba erigido el desaparecido Monasterio de los Mártires de gran porte.

Hasta allí, en un lejano año del siglo XVI, llegó un monarca, nada más y nada menos que Felipe II que nada más cruzar el arco de entrada de este monumental recinto hincó rodilla en tierra.

No era para menos dado que el segundo de los Austrias parece que estaba “obsesionado” – dicen algunos – con este puñado de cordobeses, cristianos, que murieron por no apostatar de la fe en la que habían sido educados.

El lugar elegido para edificar este edificio no lo fue por azar. Parece que en ese meandro que hace el Guadalquivir se localizaba el punto en el que fueron arrojados los cuerpos ya sin vida de Acisclo y Victoria.

Puente Romano

El paseo tendrá una parada en el Puente Romano donde se encuentra una hornacina en honor de los dos hermanos martirizados. Allí existió un pequeño humillado similar en su fin al existente de la Virgen del Carmen en el Puente de Triana.

Desde este punto emblemático, se emprenderá el regreso a la Basílica Menor de San Pedro, sede canónica del Silencio Blanco, donde descansan muchas de las reliquias de aquellos ajusticiados.

San Pedro

En este templo fernandino podrán contemplar una antiquísima espuerta que fue utilizada, según las crónicas, para trasladar los huesos de aquellos desdichados en la tierra pero  gozosos en el Cielo.

Finalmente, los asistentes atenderán una explicación sobre un pequeño relicario, una pieza de orfebrería del siglo XVIII, que recientemente adquirió esta hermandad en un anticuario de Cádiz.

Se trata sin duda del trabajo de un consumado orfebre, muestra la estética de la época. El relicario es de pequeño tamaño y se halla en perfectas condiciones de conservación. Es coetáneo de la conocida urna de plata emplazada en la capilla del Santísimo de este templo.