La Misericordia deja de celebrar desde 1942 su misa y ejercicio semanal de los miércoles

En una carta a sus cofrades el hermano mayor de la Misericordia asegura que sus titulares no se han quedado dentro de San Pedro sino que están dentro de sus corazones

La hermandad sacramental de los Santos Mártires, Stmo. Cristo de la Misericordia y Ntra. Sra. de las Lágrimas en su Desamparo dejó de cumplir ayer desde su primera celebración en 1942 su tradicional misa y ejercicio semanal del miércoles. Las razones son por todos conocidas: la pandemia del

 y la necesidad de permanecer en nuestras casas.

En una carta dirigida a los hermanos, su hermano mayor, José Manuel Maqueda, recuerda que “estamos viviendo unos momentos difícilmente imaginables hace muy pocos días: se trata de una situación de alcance mundial que ha desbordado a instituciones y gobiernos”. 

Por todo ello, esta hermandad no va a poder realizar de forma presencial ninguno de los actos que tenían preparados para esta Cuaresma del año 2020. Ayer fue el primer miércoles que no se ofrezca la misa de Hermandad y el ejercicio ante sus titulares que se instauró en 1942. Si bien, a través de un enlace dentro de su web, pudo rezarse virtualmente. Enlace desde el que se podrá seguir a partir de ahora este acto.

Sagrados Titulares

“El Santísimo Cristo de la Misericordia, Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo y los Santos Mártires de Córdoba, no se han quedado dentro de los muros de San Pedro”, asegura. Y añade “están dentro de cada uno de nuestros corazones y nos guiarán de manera segura en este tiempo”. 

“La situación actual no nos puede llevar al desánimo. Es tiempo de oración, de pedir a nuestros Sagrados Titulares que se frene esta pandemia; de pedirles, de forma muy especial, por nuestros hermanos que están enfermos y por los que se encuentran solos en esta cuarentena”.coronavirus

No olvida asimismo a todos los hermanos que cada día ponen en riesgo su salud al salir a trabajar para mantener la de los demás o para que no nos falte lo más básico y a los hermanos veteranos, para que se cuiden de forma muy especial. También pide por los jóvenes, por los cirios niños y esclavinas. En conjunto, por toda la Hermandad, para que sepa mantenerse unida en la fe cristiana, “que nos hará sin duda alguna más fuertes cuando todo esto llegue a su fin”.