La Reina de Wallapop

“Todo lo que pongas se vende. Raro es que no te pregunten por algo. Algunas veces tardas más en vender y otras menos, pero se termina vendiendo. He hecho envíos a Huelva, Sevilla, Málaga y nunca he comprado nada”

Charo López es una cordobesa, de 51 años de edad, casada y madre de dos hijas. Hace tres años observó a una de sus hijas usar Wallapop y se interesó en su funcionamiento y decidió probar. Desde ese momento ha vendido más de 100 productos y tiene otros tantos en venta en estos momentos. Entre ellos, cuadros, zapatos, pantalones, artículos de decoración, etc. Así es Charo, La Reina de Wallapop.

La Reina de Wallapop
Charo López con su perrita en su domicilio | AHORA CÓRDOBA

Wallapop es una conocida ‘app’ de objetos de segunda mano ‘made in Spain’ para la compra y venta de productos que nació a mediados de 2013. De vehículos a conchas de la playa, pasando por móviles, electrodomésticos, ropa interior, libros, juegos y hasta incluso productos más modernos como altavoces o patinetes eléctricos. Todo lo que usted imagine está en Wallapop.

El comienzo

“Mi hija empezó a vender y dije -voy a probar a ver qué tal- y la superé“. Charo recuerda que lo primero que vendió fue una silla de coche de bebé por 30 euros a un señor de fuera de Córdoba. Wallapop permite conectar con cualquier persona de España. En apenas unos segundos, podemos comprar unas pilas a un señor de Alicante o una pulsera a una mujer de Reus, por ejemplo. Normalmente, raro es el día que no me preguntan. Algo a la semana cae”, asegura Charo, que utiliza la ventana de mensajería de la aplicación para comunicarse con las personas interesadas en sus productos.

La Reina de Wallapop tiene una premisa muy clara nunca he comprado nada. Lo que quiero es quitarme cosas de en medio, no meter más trastos en casa. Vendo por liberarme de espacio y si se gana algo mejor. No se gana mucho pero algo cae y lo gasto en ropa, salir o comprarme algún capricho. Todo lo que pongas se vende. Raro es que no te pregunten por algo. Algunas veces tardas más en vender y otras menos, pero se termina vendiendo”.

El objeto más raro vendido

“Lo más raro que he vendido ha sido una tele pequeña con el cristal rallado por un rotulador. La vendí nada más ponerla, en el mismo día, y con gente en espera por si el primero no la compraba” recuerda Charo. Desde entonces se ha desecho de múltiples artículos como ropa de caballero, de señora, zapatos de caballero y de señora; bikinis, cuadros, paragüeros, ropa de perro sin usar, una moto, un candelabro. Así hasta un centenar de objetos que han encontrado un nuevo hogar.

Su forma de vender

“Pienso el tiempo que tiene cada cosa y según eso pongo el precio. Si van preguntando, bajo el precio y además Wallapop te premia por bajarlo. Si no consigo venderlo, al mes o mes y pico, lo bajo de precio. En cuanto hago limpieza y veo cosas que me sobran, subo las fotos y lo pongo en venta. No me gusta acumular. Todo despejado” [se ríe]. No subo a nadie a casa, a no ser que sea algo de ropa que deben probarse e insistan”, agrega Charo.

Contacto con la gente

“Hay personas que sí que preguntan mucho, lo veo normal. Yo también lo haría si comprase. Me preguntan medidas si es algo tipo para meterlo en un sitio determinado o tal. He hecho envíos a Huelva, Sevilla, Málaga. La gente te da buenas opiniones si has sido una buena vendedora. Todo el mundo opina bien de mí”.

Anécdotas en estos tres años

“La más graciosa que recuerdo es cuando vendí unas camisas de caballero de mi marido. Estaban nuevas sin estrenar y la señora que compraba era de Málaga. Cuando las recibió, me mandó fotos de su esposo con las camisas puestas para que yo viera lo guapo que estaba“. Otra anécdota que recuerda Charo le pasó con un hombre. “Estaba vendiendo un diván y un caballero me dijo -en Carrefour están más baratos-, le constesté –yo lo tengo a este precio, si lo quieres bien y sino ve allí, lo compras y punto”.

Ya saben, si quieren vender o comprar algo tienen la opción de utilizar Wallapop, pero les recomiendo que no se vuelvan ‘locos’ con su uso. Lo que está claro es que nadie puede competir con Charo, La Reina de Wallapop, porque ella vende lo que sea y en tiempo récord.