Las misas a partir de este lunes serán cortas, sin besar objetos de devoción y los asistentes usarán mascarillas

Bajo el título de ‘Protege tu Iglesia’, se ha elaborado un protocolo de medidas que describe pautas higiénicas y de seguridad, tanto al salir de casa, como para la entrada y salida de los fieles de los templos diocesanos

Las misas en la fase 1 de la desescalada, en la que entran este lunes todas las provincias andaluzas menos Málaga y Granada, deberán ser cortas. Los asistentes tendrán que usar mascarillas con carácter general, no habrá contacto personal y se mantendrá en todo momento la distancia de seguridad. Tampoco habrá distribución de objeto, libros o folletos. No se podrá tocar o besar objetos de devoción u otros objetos que habitualmente se manejen y no habrá coros.

Todo ello, manteniendo un aforo del 30% y una distancia de seguridad de al menos un metro. Así se desprende de la orden publicada por el Ejecutivo en el Boletín Oficial del Estado (BOE), de 9 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional. Además, las diferentes Diócesis andaluzas han emitido recomendaciones más específicas para sus templos.

Guía en Córdoba

La Diócesis cordobesa ha elaborado una guía, titulada ‘Orientaciones para la prevención de la infección por coronavirus en la Diócesis de Córdoba’. De igual modo, ha elaborado material dirigido a fieles y sacerdotes. Así, con el título de ‘Protege tu Iglesia’, se ha elaborado un protocolo de medidas que describe pautas higiénicas y de seguridad, tanto al salir de casa, como para la entrada y salida de los fieles de los templos diocesanos.

A los sacerdotes va dirigido el documento denominado ‘Cuidando paso a paso’, que consta de doce indicaciones para impedir la propagación de la infección por coronavirus.

Medidas generales

La orden publicada por el Ejecutivo en el Boletín Oficial del Estado (BOE), de 9 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional, establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 1 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad recoge que antes de cada reunión o celebración, se deberán realizar tareas de desinfección de los espacios utilizados o que se vayan a utilizar, y durante el desarrollo de las actividades, se reiterará la desinfección de los objetos que se tocan con mayor frecuencia.

Además, se organizarán las entradas y salidas para evitar agrupaciones de personas en los accesos e inmediaciones de los lugares de culto y se pondrá a disposición del público dispensadores de geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad, en todo caso en la entrada del lugar de culto, que deberán estar siempre en condiciones de uso.

Se facilitará en el interior de los lugares de culto la distribución de los asistentes, señalizando si fuese necesario los asientos o zonas utilizables en función del aforo permitido en cada momento.

Una persona por cada metro lineal de banco

Si el aforo máximo no estuviera claramente determinado, en los espacios con asientos individuales se establecerá una persona por asiento, debiendo respetarse la distancia mínima de un metro; en los espacios con bancos, una persona por cada metro lineal de banco; y en los espacios sin asientos, una persona por metro cuadrado de superficie reservada para los asistentes. Además, no se podrá utilizar el exterior de los edificios ni la vía pública para la celebración de actos de culto.

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ya aconsejó a los obispos que cuando se pudieran retomar las misas en las iglesias, en la fase 1 de la desescalada con un 30% del aforo y en la fase 2 (a finales de mes como pronto), con un 50% del aforo, se recomiende a los fieles el uso de mascarilla “con carácter general”, se ofrezca gel hidroalcohólico a la entrada y salida del templo y se distribuya la comunión en silencio y por sacerdotes jóvenes.