La historia de Marcos Leva: acampada en el Ayuntamiento de Córdoba contra las desigualdades de la ciudad

A sus 43 años, sin techo y con un hijo de dos años y medio, Marcos Leva ha iniciado una acampada en el rellano de la puerta de acceso al Ayuntamiento de Córdoba por estar “cansado de la piratería laboral”

Marcos acampada Ayuntamiento Córdoba
Marcos escribe un mensaje en una cartulina blanca | Foto: PABLO MANSILLA

Una mesa de playa a pleno sol a las puertas del Ayuntamiento de Córdoba. Una silla típica de las que se ven en las playas de Fuengirola. Y utensilios básicos para que Marcos Leva inicie una acampada indefinida a las puertas del Ayuntamiento de Córdoba. La casa de todos los cordobeses. En la que “se me prohibió la entrada hace unos días por levantarme en un pleno a decir delante de todo el mundo la verdad de lo que está pasando en esta ciudad”. Esta situación se produjo hace unos días cuando Marcos Leva, un varón de 43 años, sin techo y padre de un hijo de dos años y medio, quiso acompañar a Mari Ángeles y Verónica en su reunión con el alcalde, José María Bellido, para buscar una solución a su reclamación de una vivienda digna.

Él quiere dar un paso más allá por el futuro de su hijo y el suyo propio. Y su decisión ha sido la de pasar las 24 horas del día a la interperie hasta que se le conceda un trabajo y un inmueble dignos. Con pocos medios, pero con las ideas muy claras. Marcos, con brazos tatuados y un look un tanto sport, apenas llevaba unos instantes colocando sus bártulos a las puertas del Consistorio cordobés. Quería desahogarse y contar su caso a base de pinceladas. Pero se erigió ante las preguntas que escuchaba como “la voz del pueblo” para expresar su malestar por una situación que le ha causado el hartazgo definitivo.

Las manos de Marcos

“He decidido venir porque me he dedicado a la construcción, he trabajado en la hostelería, en todo lo que se puede trabajar cuando uno supuestamente no está cualificado para trabajar porque no tiene un papel de una universidad o un colegio que lo diga”, dice Marcos enseñando sus manos llenas de callos.

Porque “ya estoy cansado de subirme a un andamio, de coger radiales, o de derrumbar casas sin contrato”. Aunque asegura que “la piratería laboral que hay en Córdoba es algo que no es novedad ni sorpresa para nadie”. Si no que es un grave problema que se remonta a varias décadas en la ciudad.

La desigualdad en los barrios según Marcos

Recientemente se ha conocido que según el Instituto Nacional de Estadística, Córdoba es la provincia andaluza con más paro de toda la comunidad autónoma. Una nota negativa que se puede sumar a los estereotipos que acusan barrios como Polígono Guadalquivir, Sector Sur, Moreras y Palmeras.

No obstante, Marcos señala a zonas como Fuensanta donde hay focos de basura, suelos llenos de líquidos de no se sabe quién, o excrementos de animales. Aunque lo de los ‘regalitos’ de color marrón “no tiene solución porque eso es educación social y en Córdoba, de eso, andamos fatal”, señala el protagonista de esta nueva acampada a las puertas del Ayuntamiento cordobés.

Marcos acampada Ayuntamiento Córdoba
Una de las pancartas que Marcos Leva ha hecho para reivindicar su protesta

Marcos Leva lamenta de forma enérgica en sus primeros minutos de acampada en el Ayuntamiento de Córdoba que en esta ciudad “sea más fácil dar una paguita y un pisito en barrios donde a los políticos no les afecte porque tienen dinero y residen en el centro, en el casco antiguo, o en el Brillante”. En ese tono convencido y cansado, añade que en Córdoba se dan muchas pagas para que la gente esté callada. “Hay mucho mendigo conformado, que es de lo que se ha llenado Córdoba”.

Y me parece un escándalo que con 200.000 euros que había de presupuesto para las luces de Navidad se haya incrementado mucho más y que estén los barrios como están”. Porque “en el Polígono Guadalquivir hay niños que no van al colegio y están en la calle todo el día rodeados de basura, chatarra, o que duermen rodeados de ratas, comidos por picaduras, o en medio de humedades”.

¿La voz de los cordobeses?

Este lunes 28, Marcos Leva decidió iniciar una acampada indefinida para defender la igualdad de sus derechos con los de cualquier otro ciudadano. Sea de la clase social que sea. Sea el alcalde o un inmigrante con su documentación en regla. Porque “creo que tengo el mismo derecho que el señor Bellido y que mi hijo tiene el mismo derecho que sus hijos” a tener un trabajo y una vivienda dignas. Ha instalado un humilde punto informativo y ha iniciado una campaña de firmas para que se luche contra la piratería laboral en Córdoba. Pero no es el único fin al que quiere llegar.

“Voy a estar aquí indefinidamente hasta que el alcalde se reúna conmigo y escuche mis propuestas. Mientras eso no ocurra no me voy a ir de aquí”, advierte con cierto enfado y una reflexión. No está conforme con que la voz de los cordobeses sea sólo para los concejales de los distintos partidos políticos. “¿Quién son la voz de los cordobeses? ¿Gente que cobra un sueldazo y que todos los días se va de aquí a las 10:00 horas y entra a las 14:00 horas? ¿Que tienen coches privados y seguridad privada? ¿Esos son los que representan a los que están en barrios donde se trabaja sin contrato y comiendo mierda”? Expone Marcos Leva hablando en su nombre y “por la Córdoba que tienen escondida debajo de la alfombra”.