Éxito abrumador de la matanza del cerdo de Espejo

El municipio de la Campiña Este – Guadajoz duplicó su población durante el puente de Todos los Santos en torno a chorizos, longanizas, y morcillas. Villafranca organizó como pueblo invitado una huevada con 20.000 unidades

Recurrimos al dicho popular para encontrarnos con una verdad irrefutable. “Tres días hay en el año que se llenan bien la panza: el santo, el cumpleaños, y el día de la matanza”. Y en Espejo la que se ha cumplido a rajatabla es la tercera. Este municipio de la Campiña Este – Guadajoz de la provincia de Córdoba, que tiene unos 3.500 habitantes, ha acogido entre los días 1 y 3 de noviembre la tradicional matanza del cerdo. Una excusa perfecta para el encuentro entre vecinos y visitantes en torno a chorizos, longanizas, sobrasada, morcillas, patateras, quicos, o jamones para duplicar la población en este largo fin de semana.

Pero para que todos esos productos se hayan podido degustar, han transcurrido muchas semanas previas en las que el cerdo pasó por la época de engorde a base de bellota, pasto e hierbas. Días en los que los matarifes preparaban los cuchillos afilándolos al máximo. Hasta llegar al momento en el que el matarife, con ayuda de otros provistos de cuerdas y cubos, se sacrifica al animal.

Una vez muerto, se procede al socarrado quemando su superficie exterior. Para ello, se coloca al cerdo en una cama de material combustible para eliminar el pelo de la piel. Después de rasparla y dejar la superficie perfectamente alisada, se abre el cerdo para retirarle las vísceras y recogerlas cuidadosamente. Parte de ellas, sobre todo intestinos y estómago, se reservan y limpian aunque no se trate de algo agradable.

20.000 huevos fritos para los asistentes a la matanza de Espejo

Tras la prueba veterinaria y la mencionada limpieza de las vísceras, comienza el corte y despiece de las partes del cerdo: toca salar los jamones y paletillas, picar, sazonar y añadir el ajo para los chorizos, adobar el lomo, poner en salazón el tocino, y cocinar el resto de trozos para las personas que han concurrido por la Matanza de Espejo.

La programación de la que han disfrutado durante este largo fin de semana ha estado cargada de comida sabrosa. Acto seguido de la inauguración del viernes, cobró protagonismo Villafranca. El pueblo invitado responsable de la organización de una gran huevada para todos los públicos. Iniciativa que donde va, triunfa, como la cerveza.

El alcalde de Villafranca, Francisco Palomares, aseguró en los micrófonos de Ondamezquita TV que cuando organizan esa huevada, “freímos 20.000 huevos, lo cual tiene una repercusión capaz de arrastrar personas”. A la huevada le sucedió un corte de jamón y la actuación de la banda musical “Maestros Jurado y Carretero”.

El sábado, la jornada se basó en la fiesta de la tapa y del chorizo. Desde mediodía, Espejo acogió degustaciones de aceite, catas, charlas sobre este producto y el concurso popular de tapas y despiece del cerdo.

Por la tarde, llegó la hora de probar un bocado – o varios – de un bocadillo de chorizo gigante. O de participar en las Noches de Misterio en el Castillo Ducal, o disfrutar de la orquesta “Travesura”.

Una tradición que se conserva con garantías

Finalmente, el último día de la Matanza del Cerdo en Espejo comenzó con un desayuno molinero, visitas libres guiadas, un espectáculo ecuestre, un despiece de cerdo, y una degustación de dulces para culminar un exitoso fin de semana en torno a la gastronomía cárnica y la agricultura que organiza la Cofradía del Santísimo Cristo del Amor y Nuestra Señora de la Amargura junto al Ayuntamiento de Espejo y la Diputación de Córdoba.

José María Gracia, vocal de cultos de la Hermandad, se congratuló en los micrófonos de Ondamezquita TV de “encontrarnos en una festividad que engloba a toda las empresas cárnicas, el sector del aceite tan importante en nuestro pueblo, y esa tradición que siempre hemos mantenido”.

Por su parte, el alcalde de Espejo, Florentino Santos, resaltó el carácter abierto de los vecinos del municipio a la hora de compartir los productos propios de la tradicional matanza del cerdo. En la misma línea, la diputada de Turismo de la Diputación de Córdoba y responsable de Festejos del municipio cordobés, Inmaculada Silas, destacó el esfuerzo de las personas que trabajan en los días previos y posteriores porque “dieciséis años no se cumplen en todos los eventos que se celebran en la provincia”.

Invierno bueno pasarás, si cerdo grande o chico matarás. En Espejo ya están bien preparados para la inminente bajada de las temperaturas.