El medio ambiente, el gran beneficiado por el Coronavirus

Sin coches en las carreteras ni actividad en las fábricas, los niveles de contaminación han descendido drásticamente desde el inicio de la crisis del Coronavirus

 

El pasado sábado, 14 de marzo, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, decreto el estado de alarma a causa de la expansión del Coronavirus. Desde entonces, y de forma progresiva, españoles y españolas se han recluido en sus hogares, saliendo sólo por motivos esenciales como acudir al trabajo, hacer la compra o pasear al perro. Las autopistas se han vaciado y las fábricas, ahora más que antes, han dejado de funcionar.

Coronavirus
Agentes de la Brigada ‘Guzmán el Bueno’ X patrullan las calles (vacías) de Córdoba

Un hecho insólito y dramático, ocurrido ya en otros países como China e Italia, que, por otro lado, ha dado un respiro a nuestro planeta. Y es que, precisamente la detención de toda actividad contaminante, como la producción industrial o el movimiento de automóviles, ha provocado que los índices de contaminación hayan caído en picado.

Ya cae el Dióxido de Nitrógeno; caerá el Monóxido de Carbono

Así lo ha explicado a Ondamezquita TV el coportavoz de EQUO VERDES Córdoba, Salustiano Luque. En este sentido, Luque afirma que se ha producido una “clara disminución en la contaminación atmosférica”. Un hecho “claramente relacionado”, explica, “con la disminución drástica de la actividad industrial y del tráfico rodado”.

Son muchos los agentes contaminantes que producen los coches mediante la combustión de su motor. Entre ellos, destaca el Dióxido de Nitrógeno, el que más rápidamente afecta a la atmósfera y “el que más ha disminuido según los estudios que la se van observando”, apunta.

Además, tanto la producción industrial como los vehículos producen otro tipo de contaminantes: el Monóxido de Carbono, las partículas en suspensión o las micropartículas, como las dioxinas o los furanos. Estos agentes contaminantes “tardan más en desparecer”, aclara Luque, pero se espera que “en las próximas semanas”, la contaminación de estos agentes “vaya evolucionando a mejor”.

Por otro lado, se plantea la cuestión de si la contaminación, inevitable hoy en cualquier área urbanizada, incide a la forma en que nos afectan virus como el Coronavirus. Al respecto, Luque reconoce que “no hay ningún estudio realizado” que pueda evidenciar tal relación. Sin embargo, lo que sí asegura es que la contaminación atmosférica es un riesgo para la salud de las personas.

Para ello, el coportavoz de EQUO se retrotrae al 2003. Ese año, un brote del virus del síndrome respiratorio agudo y grave (SARS), causó la muerte de 774 personas y afectó a 8.098, principalmente en China. Al respecto, Luque asegura que “ya hay estudios” que demuestran que quienes vivían en lugares contaminados tenían “casi un 84 por ciento más de probabilidad” de infectarse y morir que los que sus homólogos ‘sanos’.

Una crisis… para sacar conclusiones

Además del ámbito más puramente medioambiental, Luque subraya que la grave situación en la que nos encontramos permite sacar “muchísimas conclusiones”. Entre ellas, un hecho que se está demostrando cada día es que, como mínimo, hemos demostrado que podemos ser una gran sociedad. En este sentido, espera que la presente crisis “nos sirva para salir mejores como personas y como sociedad”. Aquí, resalta la posibilidad de que, juntos, aprendamos que “cooperar, colaborar y ayudarnos es mucho más eficaz que competir, rivalizar o destruirnos”.

Es por ello que habla de “personas necesarias” al referirse a todas aquellas personas que trabajan día a día para mantener la normalidad. Entre ellas, el coportavoz destaca a los agricultores, inmersos en una importante revolución antes de la pandemia. Ahora, que las importaciones sufren un bajón, es cuando estamos acudiendo a nuestros productores de alimentos.  Una costumbre que, una vez superado el Coronavirus, se ha de mantener.

Por otro lado, Luque resalta la necesidad de “hacer caso a las recomendaciones y las advertencias de los profesionales que trabajan en el mundo científico”. De la misma forma que la mayoría de Jefes de Estado se dejan caer, ahora, en la opinión de personas expertas en materia sanitaria para combatir el Coronavirus, “deberíamos hacerle caso a los científicos cuando nos alertan de los riesgos del cambio climático”, critica. Un calentamiento que “tiene graves efectos sobre nuestra salud y sobre la supervivencia de los seres vivos en el planeta”.  Es por ello que urge, concluye el coportavoz, “empezar a tomar medidas”.