Miguel Ríos: Conclusiones después de tres décadas como atleta y 300.000 km

A sus 62 años, el atleta Miguel Ríos (Puente Genil, 1958) cerrará este domingo su carrera deportiva en Sevilla disputando el Maratón. Señala que el atletismo es “la base para los deportistas del futuro” así como el “paso atrás” que ha dado Córdoba en el atletismo

Miguel Ríos atleta
El atleta pontanés, Miguel Ríos, en su visita a las instalaciones de Ahora Córdoba. | PABLO MANSILLA

Los sentimientos, las emociones, y las sensaciones se suben a una montaña rusa en los días previos de un atleta que mira con ilusión su próximo reto deportivo. Sin embargo, después de más de treinta años y como si hubiera rejuvenecido, el veterano atleta Miguel Ríos afrontará la última prueba de su carrera deportiva en Sevilla con el Maratón. Una distancia y una ciudad en la que el pontanés afincado en Casariche ganó de manera sorprendente en 1992 siendo un desconocido. Y en una de las ediciones más significativas por la coincidencia con la Exposición Universal.

La última vez que disputó la prueba reina del atletismo fue en Nueva York en 2002. Y decidió que la temporada 2019/2020 fuese la del adiós a las carreras. De momento está logrando sentir sensaciones positivas. Córdoba, Écija y Puente Genil le han servido de rodaje al igual que sus constantes entrenamientos. Pero como conocedor intrépido del maratón, afirma que como prueba es otro mundo. “Ha sido mi amiga y mi enemiga porque me lo ha dado todo”, asegura un Miguel Ríos que no se desprende de su chándal de la Escuela Provincial de Atletismo que lleva su nombre ni de la gorra deportiva en su charla con Ahora Córdoba.

Los inicios de Miguel Ríos

Se acercó al atletismo, deporte al que considera de base para las futuras generaciones, después de que una serie de profesionales médicos le convenciesen de que tenía unas cualidades. Debía darle tiempo y lo hizo. Algo que le hizo entrar en un paraíso vital al que muestra su agradecimiento. “Mejor persona de lo que soy gracias al atletismo no lo he podido ser nunca”. Porque “a nivel mental me ha ayudado a superar los problemas que he tenido y que tenemos todas las familias”. Asegura que el atletismo, tan simple y tan complejo a la vez, “es correr contra el viento pero no contra el viento como tal, sino el viento de la vida”.

La evolución del atletismo

Miguel Ríos, que además de atleta es un rockero de la vida – porque le va ser dinámico con todo lo que tiene que ver con esta disciplina – considera que el atletismo en Córdoba tiene que explorar una vía para cambiar y mejorar. “Hemos dado un paso atrás”, asegura. “Si hace años iban a la media maratón de Puente Genil unos 300 atletas de Córdoba capital, ahora apenas van entre ocho o diez”. Algo que achaca a la comodidad de los nuevos runners y a los que recuerda que, precisamente, el atletismo es “esfuerzo y sacrificio”. Y la gente “se quiere saltar eso”. Por no hablar de la media maratón de Córdoba. De la que señala su línea de meta por situarse en la Puerta del Puente y ser “una de las mejores de Europa”. Sin embargo, “debe mejorar en número de corredores, sistema, controles, y logística”.

Beneficios del atletismo

El futuro de nuestro deporte en general depende, por poner un ejemplo, “de que los niños comiencen corriendo”. Y después, si les gusta cualquier otra disciplina, “salga un buen deportista porque llegará con un corazón y unos pulmones fuertes” y “alejado de los vicios como el tabaco o las drogas”. Su paciencia y templanza le incita a señalar que, ante todo y por encima de buscar campeones, “lo importante es la persona como proyecto de vida”. Y lo dice alguien que, a sus 62 años, se desata las zapatillas para seguir su camino vital.