Olivares más resilientes contra Xylella gracias al proyecto LIFE Resilience

El proyecto LIFE Resilience establece prácticas de manejo sostenible y desarrolla genotipos de olivo resistentes a la bacteria que está provocando pérdidas millonarias en Europa

proyecto LIFE Resilience
Integrantes del proyecto LIFE Resilience

Los equipos de investigación del proyecto LIFE Resilience trabajan en la inclusión de cubiertas vegetales que atraigan fauna que controle al insecto vector. A la par que aumente la biodiversidad del olivar manteniendo el equilibrio de poblaciones. Además, se trabaja en estrategias de riego deficitario. Así como en la disminución de la huella de carbono. Buscando así olivares en intensivo que sean menos extractivos y más sostenibles.

En el equipo cordobés, los investigadores Concepción Muñoz y Pedro Valverde trabajan en la mejora genética del olivo a través de la creación de nuevas variedades que sean resistentes a la bacteria. Tras identificar variedades resistentes en la zona italiana infectada como Leccinoy Fs-17 se han realizado cruzamientos entre estas variedades y otras con buenas características agronómicas. Ya que a los productores además de la resistencia a Xylella les interesa que el rendimiento y producción del olivar también sean altos. Además de que los portes del olivar sean manejables.

En 2013 se detectó el primer olivo infectado por Xylella fastidiosa en el sur de Italia

La experiencia en mejora genética y contar con protocolos de germinación de plántulas, crecimiento en invernaderos y un proceso de selección muy ensayado por parte del grupo de la UCO es lo que ha permitido el avance del proyecto. De hecho, previo al inicio del proyecto, el grupo de investigación  ya había realizado los primeros cruzamientos en busca de variedades resistente a Xylella, que han sido plantados en la finca ‘El Valenciano’ de la empresa Galpagro, la principal finca experimental del proyecto.

Primero se realizarán pruebas en una selección de parcelas piloto en España, Italia y Portugal para, posteriormente, replicar las más exitosas en un número mayor de parcelas, pasando así un doble filtro.

El grupo de la UCO ha firmado un acuerdo con agricultores de la zona italiana para enviar los genotipos al escenario infectado y comprobar, finalmente, que son resistentes al patógeno. Así, el final de escenarios apocalípticos de infección estaría más cerca.