Por una equiparación justa de las lenguas de signos española y catalana

La Asociación Provincial de Personas Sordas de Córdoba exige que las lenguas de signos española y catalana se equiparen con las demás lenguas del Estado

 

Con motivo de la celebración, este viernes 14 de junio, del Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, la Asociación Provincial de Personas Sordas de Córdoba ha reivindicado esta mañana la equiparación de las lenguas de las lenguas de signos española y catalana con las demás lenguas del Estado. Una jornada que rinde homenaje a la creación de la Confederación Estatal de Personas Sordas un 14 de junio de 1936.

Lo ha hecho durante un acto, en el Bulevar del Gran Capitán, al que han acudido escolares y miembros de la comunidad sorda. Además, personalidades como la alcaldesa en funciones, Isabel Ambrosio; o la delegada territorial de Salud y Familias de la Junta, también se han dejado ver.

En concreto, la jornada ha arrancado con una mesa informativa, abierta a las 10.00 horas. Posteriormente, a las 10.30, los allí presentes han participado en el acto ‘Regalando la Lengua de Signos’, con cuentacuentos y otras actividades. Ya a las 12.00 horas ha tenido lugar la lectura de un manifiesto, interpretada a través de la lengua de signos. El acto ha continuado hasta su clausura, a las 13.30 del mediodía.

Esta noche, además, edificios de toda España se iluminarán de azul turquesa para conmemorar este día. En Córdoba, será el Palacio de la Merced, sede de la Diputación provincial, el que ilumine su fachada con este color.

Ana María Sánchez, interpretando el manifiest

Lengua de signos: cultura e identidad de las personas sordas

Una jornada que la Asociación Provincial de Personas Sordas de Córdoba organiza, según ha explicado su presidenta, Ana María Sánchez, por quinto año consecutivo.

En este sentido, Sánchez ha destacado la necesidad de que “la lengua de signos española y catalana se implante como una lengua propia, nuestra, con unas características, una cultura y una identidad propia de las personas sordas”.

Un avance que es de suma importancia dado que la lengua de signos es “nuestra lengua de la vida diaria, con la que nos comunicamos todas las personas sordas”.

Tanto la lengua de signos española con la catalana son idiomas diferentes, por lo que “son lenguas distintas dentro de nuestra nación”.  Es por ello, que su consideración como un idioma como cualquier otro significaría “la accesibilidad que las personas sordas tenemos, en el ámbito educativo, de trabajo, de sanidad, en la vida diaria…”.

Es por ello que, según, la presidenta, “las personas necesitan comunicarse y, para ello, necesitan su lengua, su idioma”.

Sobre la consideración de esta demanda por parte de las instituciones, hay ayudas, admite la presidenta, pero “no es las suficientes”. Así, ha denunciado que, actualmente, “no se está cumpliendo la ley”, hecho que “seguimos reclamando”.

Con todo, Sánchez ha reconocido que “es nuestra ilusión que eso se haga en un futuro” por lo que no pierde la esperanza de que se consiga el sueño de conseguir una accesibilidad universal.