Concurso de carrozas y jinetes en la Romería de Linares de 1929

La Romería de Linares nos remonta a los tiempos de la reconquista de Córdoba

Romería de Linares

Con tiempo estupendo ha arrancado la tradicional Romería de Linares, un evento que forma ya parte indisoluble del Mayo festivo cordobés. Se trata de una tradición que nos remonta a los tiempos de la reconquista de Córdoba, cuando Fernando III el Santo emprendió en el siglo XIV la campaña para devolver a la cristiandad las tierras en las que ondeaba la bandera de la media luna desde la invasión de la Península en 711.

Romería de Linares

No nos remontaremos hoy tanto en el tiempo. Hablaremos de la acaecida hace 90 años y que se vio aquejada de lo que en televisión llamaríamos “contraprogramación”, ya que no era el único evento de carácter religioso a celebrar en la jornada del 19 de mayo de 1929.

“La naturaleza aportó su esplendor a la típica fiesta del domingo. Bajo un sol magnífico y en medio de esa sierra reidora y atrayente, millares de personas acudieron a presenciar el desfile de carrozas y jinetes”. De esta manera tan poética reflejaba La Voz el resumen de la jornada, en la que el plato estrella, fue un concurso para premiar a las mejores carrozas y jinetes. Formaba parte del jurado de este concurso, convocado por el Ayuntamiento, Enrique Romero de Torres, delegado regio de Bellas Artes, que lo mismo valía para un roto que para un descosido, como nos ha mostrado su biografía.

100 pesetas, primer premio para la carroza “La Fuente del Potro”

Verificado el desfile, se otorgaron premios no solo para carrozas y carros adornados, cuyo primer premio, de 100 pesetas recayó en la carroza bajo el lema “La Fuente del Potro”.

También se entregaron premios para jinetes con mujer a la grupa ataviados a la andaluza. Tanto Rafael Aranda como María Salmoral se repartieron los 15 duros del primer premio.  Fue el último acto de la novena que su hermandad dedicó a la Virgen de Linares, verificándose tan peculiar concurso en los alrededores del Santuario.

No obstante, según refieren las crónicas de la época, en concreto del Diario de Córdoba, la animación fue más escasa que en años anteriores. Escasa afluencia derivada del elevado número de personas que concurrieron a la procesión del Congreso Mariano celebrado en Sevilla. Y además, esa tarde tuvo lugar la solemne procesión de la Virgen de la Medalla Milagrosa, acompañada por el Niño Jesús de Praga arrancando desde la capilla del Sagrario de la Catedral.