Montilla festeja a San Juan de Ávila con una misa presidida por el obispo

La localidad cordobesa de Montilla festeja a San Juan de Ávila, doctor de la Iglesia Universal, con una misa presidida por el obispo

Imagen de San Juan de Ávila

La localidad cordobesa de Montilla ha celebrado la festividad de San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia Universal, con una Eucaristía que ha presidido el obispo de la Diócesis de Córdoba, Demetrio Fernández. En el transcurso de la misma ha pedido a los sacerdotes que tengan “fuerza, valentía y arrojo para la nueva evangelización”.

La celebración ha presentado una imagen inusual por el covid-19 con la presencia de un grupo reducido de sacerdotes diocesanos, del vicario general de la Diócesis y de algunos vicarios territoriales. A ellos, y a todos los sacerdotes y seminaristas españoles, se ha dirigido el obispo en esta solemnidad para alentarlos a seguir el ejemplo de San Juan de Ávila.

Demetrio Fernández ha comenzado su alocución glosando la figura del doctor de la Iglesia Universal, y ha continuado reflexionando sobre el momento actual. Ha asegurado que “si estamos en un comienzo de época, como nos repite el Papa Francisco, (…) esta renovación tiene sus puntos de apoyo en la renovación y la santificación de los sacerdotes”.

Testimonio de entrega

En este sentido ha señalado que “en la predicación no hay fronteras”, pues, “los discípulos que predicaron a los judíos se saltaron ese confinamiento para predicar a todo el mundo que Dios es amor”. Por ello ha animado a los sacerdotes a “dar testimonio de entrega”, porque ellos son “la sal de la tierra, que preserva y cura, aunque a veces duele, sobre todo en las heridas”.

Ha invitado a sacerdotes y seminaristas a “no tener miedo de dar testimonio del cielo y de la vida eterna”, y los ha animado a seguir el ejemplo de Jesucristo. Sin olvidar “la valentía, fuerza y arrojo para una nueva evangelización para esta nueva época, en la que todos necesitamos que Dios esté cerca de cada uno de nosotros”.

Junto al sepulcro de San Juan de Ávila, al que ha rogado que “nos aliente en el camino de la santidad”, el obispo ha agradecido a la ciudad donde el santo vivió y murió la acogida que siempre le dispensa. Ha apostado por que Montilla sea “cada vez más conocida”, por haber sido la última morada del apóstol de Andalucía.