Sigue estos consejos para cuidar la piel en invierno

En invierno se contraen gripes, catarros o neumonías, entre otras enfermedades, pero también sufre la piel. ¿Cómo debemos cuidar de ella con el frío? Una dermatóloga de Quirónsalud Córdoba nos proporciona unos sabios consejos

cuidar la piel en invierno
Dos viandantes por la Av. Fray Albino protegiéndose de un paraguas de la lluvia | Foto: Rafa Alcaide

El descenso de la temperatura y el efecto del viento pueden provocar en nuestra piel cambios que pueden resentirla, causando sequedad y deshidratación y en algunos casos, malestar, picor, tirantez e incluso agravamiento de dermatosis preexistentes como la dermatitis atópica, seborreica, rosácea y psoriasis. Por lo que resulta imprescindible mantener cuidados regulares y adaptados a esta época del año, según ha indicado Carmen Alcántara, dermatóloga del Hospital Quirónsalud Córdoba. Sigue estos consejos para cuidar la piel en invierno.

La doctora Alcántara ha explicado que con el frío, la secreción grasa de nuestra piel disminuye y esto aumenta su pérdida de agua. Por lo que “es importante hidratarla cada día con emolientes adecuados, que se adapten no sólo a cada tipo de piel, sino a cada zona del cuerpo, con el fin de reparar su manto hidrolipídico”.

En este sentido, ha destacado que se debe prestar atención a dos de las zonas que resultan más perjudicadas en invierno, los labios y las manos. Es importante el uso de guantes, evitar lavar excesivamente las manos, y si por motivos laborales es preciso hacerlo, aplicar cremas barrera tras cada lavado. Por otro lado, sería adecuado nutrir varias veces al día nuestros labios con bálsamos para evitar sequedad y grietas.

Nutrir labios, usar guantes y evitar cambios de temperatura bruscos

La especialista ha señalado que es recomendable evitar los cambios bruscos de temperatura, ya que aumentan el riesgo de rojeces sobre todo en las mejillas, que pueden llegar a hacerse permanentes cuando aparecen capilares dilatados o arañas vasculares. Por tanto, “hay que ser muy prudentes con la calefacción y el agua de la ducha tampoco debería ser ni muy caliente ni muy fría”, ha indicado.

Aunque en invierno la intensidad de la radiación solar es menor, ha resaltado que no debemos bajar la guardia en cuanto a la fotoprotección. Pues es bien conocido que el efecto del sol en la piel produce un daño acumulativo. Además, superficies como la nieve, al actuar como un espejo, reflejan la luz incluso más que la arena y el agua. En concreto un 80% la nieve, frente a un 10% el agua y un 25% la arena.

Por último, ante cualquier duda o síntoma que no ceda sólo con hidratación, es recomendable la valoración por parte de un dermatólogo. Un profesional puede ayudar en la elección de los activos y tratamientos más adecuados en función de cada tipo de piel y paciente. Estos son los consejos para cuidar la piel en invierno.