Investigan cómo crear superficies auto-limpiantes mediante impresión 3D

Un grupo de investigación analiza la capacidad de repeler el agua de las superficies impresas en 3D y crea modelos para su implantación en la industria

superficies impresas en 3D

Cada vez es más evidente que la impresión 3D ha dejado de ser un juguete curioso reservado para ferias tecnológicas. Actualmente, numerosas startups y pequeños negocios la están incorporando a sus procesos productivos para crear piezas finales de forma directa y personalizadas. En este contexto, el Área de Ingeniería de los Procesos de Fabricación de la Universidad de Córdoba ha estudiado cómo optimizar las características de las superficies impresas en 3D con un objetivo muy concreto: que se limpien por sí solas.

El concepto de superficie autolimpiante no es nuevo. Por ejemplo, en edificación o automoción se usan desde hace tiempo recubrimientos de este tipo en superficies acristaladas. Pablo Romero, autor del estudio junto a Juan Manuel Barrios, explica que “este recubrimiento ayuda a que las gotas de agua rueden más fácilmente por la superficie. Arrastran con ellas las partículas de suciedad que encuentran a su paso”.

Existen otros sectores donde también es importante obtener superficies autolimpiantes. Uno de ellos es el de las señales de tráfico, en el que ya se usa la impresión 3D para imprimir focos para señales luminosas. La seguridad vial en las carreteras depende en gran medida de que estas señales estén limpias y sean bien visibles por los conductores. Por este motivo es interesante contar con elementos que se limpien de forma autónoma con la ayuda de la lluvia o de las gotas de rocío mañanero.

Características Hidrofóbicas

La investigación ha analizado las características de rugosidad de las superficies impresas en 3D. Lo ideal es producir superficies con muy poco relieve y un buen acabado. El fin es evitar que el polvo se incruste y las partículas de suciedad puedan ser retiradas más fácilmente. Por otro lado, se han estudiado sus características hidrofóbicas, es decir, su capacidad para repeler el agua. De este modo, las gotas de agua rodarían más fácilmente por la superficie, llevándose consigo esas partículas de suciedad que ya tienen difícil adherirse al material.

El objetivo es implementar esta investigación de forma práctica a las empresa. El grupo de investigación ha creado modelos de fácil interpretación que permiten predecir las propiedades superficiales de las piezas antes incluso de imprimirlas.