Un nuevo algoritmo predice la dificultad de combatir el fuego

La herramienta completa estudios anteriores con nuevas variables y podrá mejorar la capacidad de respuesta frente a incendios forestales

Imagen del estado de un barranco tras la propagación extrema del fuego.

Los incendios son una de las grandes amenazas el patrimonio forestal. Según datos del Ministerio de Agricultura, en España se producen de media más de 17.000 siniestros anuales que afectan a 113.000 hectáreas. Lo que ocasiona enormes pérdidas económicas y paisajísticas.

El Laboratorio de Incendios Forestales de la Universidad de Córdoba, en colaboración con la Estación de Investigación Rocky Mountain, del Servicio Forestal del Departamento de Agricultura de los EE. UU, ha desarrollado un nuevo algoritmo para mejorar la capacidad de respuesta frente al fuego. La nueva herramienta predice la dificultad de combatir un incendio forestal, lo que podría ayudar a optimizar recursos y priorizar las labores de extinción. Ante un fuego descontrolado que arrasa cientos de hectáreas, surgen una serie de preguntas que necesitan respuestas urgentes: ¿Por dónde empezar?. ¿Qué lugar tiene menos dificultad?. ¿Qué zonas están ya perdidas?. ¿Cómo priorizar las labores de manejo?.

El algoritmo es capaz de responder estas preguntas, y convierte a las matemáticas en auténticas aliadas contra los incendios mediante una fracción: Si el numerador se acerca al 30 -su número máximo-. Significa que el combate contra el fuego está prácticamente perdido, cuando el valor del denominador, cuyo máximo valor es 50, tome valore bajos.  Si el denominador asciende al 50 -el tope- se considera que el terreno dispone de infraestructura adecuadas para llevar a cabo las labores de extinción con eficacia.

A partir de ahí, y en función del resultado que ofrezca la ecuación, la herramienta ofrece un índice de dificultad de extinción que informa de las posibilidades de realizar las operaciones de extinción con seguridad y eficiencia. Ante una dificultad baja o moderada predicha por el algoritmo, las autoridades pueden establecer con claridad las estrategias de supresión y control de los frentes activos. En los casos de dificultad alta a extrema, se pueden evitar acciones comprometidas en relación con la seguridad. Así como aquellas que impliquen agotamiento de los medios de extinción en escenarios de escasa o nula capacidad de extinción.