UPA Córdoba propone medidas para combatir la devaluación del aceite

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos en Córdoba (UPA Córdoba)  ha repasado esta mañana la situación actual en la que se encuentran los precios del aceite de oliva virgen extra, un valor que se ha desplomado hasta el punto de llevar a incurrir en pérdidas. Con ese motivo este viernes, 22 de marzo, tendrá lugar una concentración de más de 500 agricultores en el Bulevar el Gran Capitán para protestar, a través de un desayuno molinero a las 10:30, por una crisis ante el cual deben tomarse medidas de forma urgente.

Así lo ha explicado esta mañana su secretario regional, Miguel Cobos, quien no alcanza a encontrar una explicación ya que “el consumo esta funcionando muy bien, las importaciones se siguen manteniendo por encima de las 75.000 toneladas. A nivel de España, el consumo interno también está por encima de las 40.000. Estamos en torno a un consumo entre interno y exportaciones de 130.000 toneladas”, situación que corresponde a un correcto funcionamiento del mercado.
Con ello, Cobos se ha mojado al intentar determinar los posibles motivos para tal desplome de precios, motivos que pasarían por “un poco de especulación por parte de la industria y la distribución, y también falta de almacenamiento por parte del sector productor, no tenemos capacidad de almacenamiento y tenemos que darle salida a nuestros aceites”.

Crisis de precios ante la cual se deben tomar medidas como controlar la distribución, controlar la calidad de los aceites para que tengan un precio proporcional a esta, medidas para renovar el precio de activación del almacenamiento privado o la puesta en marcha de mecanismos de auto regulación del sector.
Esta última media consistiría, según ha explicado el secretario regional de UPA Córdoba, en “que el sector, a través de la interprofesional del aceite pueda, de forma obligatoria a través de una extensión de norma, aprobar que se retire del mercado un 10, 15 o 20 por ciento de la producción del aceite de peor calidad, para que se almacene en depósitos y que se saque al mercado en épocas de poca producción, para también controlar el mercado y que se beneficie el consumidor en esa segunda fase“.