UPA y COAG convocan una nueva manifestación por los precios del aceite

Con un precio de mercado de 2 euros el kilo de aceite; y un coste de producción de 2,70, los agricultores se quejan por una situación que ya es insostenible

 

“Esto es insostenible, no hay forma de aguantar”. Con estas palabras ha manifestado hoy el secretario general en Córdoba de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, Luis Cobos, su preocupación por la crisis de precios que atraviesa actualmente el aceite en Andalucía.

Una crisis que no es nueva, y que ya llevó a los profesionales del sector en Córdoba a manifestarse el pasado 22 de marzo. Ahora, y ante la falta de medidas para abordar la situación, unos 6.000 agricultores se darán cita en Sevilla el próximo 9 de julio en una manifestación en la que, además de UPA, estará la Unión de Agricultores y Ganaderos de Andalucía (COAG).

Y es que, según ha detallado Cobos esta mañana, nada ha cambiado, lo que está llevando al sector a un punto crítico. Una crisis que se debe a un desplome repentino de los precios “sin que tengamos ni idea”. Ante este hecho, Cobos se ha acercado a achacar los precios de 2 euros el kilo de aceite “a movimientos especulativos o intereses económicos”.

Una situación realmente grave, según ha indicado, que además “supone a Andalucía una pérdida de 1.500 millones de euros”. En Córdoba, según ha explicado, las consecuencias supondrían pérdidas de unos 360 millones, “una cantidad astronómica para una economía como la de Córdoba”, ha lamentado.

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Luis Cobos, en rueda de prensa

Costes de producción muy por encima a los precios del aceite

Tal es el panorama que, en estos momentos, los agricultores “están incurriendo en pérdidas claramente”. Y es que según ha explicado el secretario general, en Andalucía, el aceite se vente a dos euros el kilo, y se produce a 2,70.

En este sentido, ni la ayuda que los agricultores reciben como parte de la Política Agrícola Común de la Unión Europea podría poner ofrecerle ganancias a las cooperativas. “Las ayudas de la PAC suponen 0,40 euros el kilo”, por lo que “si sumamos lo que se vende más lo que supone la PAC son 2,40 euros”, hecho que, igualmente, incurriría en pérdidas para los agricultores.

“Seguimos trabajando y luchando, pero al final cuesta sudor, lágrimas y sangre y no tenemos el resultado que buscamos”, ha lamentado.

Urge la aplicación de medidas

Pero, ¿qué soluciones hay? Para Cobos, la situación del aceite es compleja, y se requiere un abordaje desde diferentes ámbitos. La Unión Europea, el propio Estado español, el mercado o el mismo sector, en todos ellos debe haber un cambio de rumbo.

Así, la aplicación de mecanismos de regulación de los mercados o la actualización del precio de activación del mecanismo almacenamiento privado a la Unión Europea, son algunas de estas medidas. También piden que se les permita autorregular el  sector, lo que significaría, según el secretario general, “retirar una cantidad del aceite del mercado para equilibrar oferta y demanda”. Una medida con la que se podría lograr un mayor equilibrio en los precios de este producto.

Igualmente, Cobos ha planteado la “prohibición por ley la venta a pérdidas”. Y a la misma vez, ha reconocido que “el sector tiene que hacer sus tareas también”. Tareas que pasan por seguir avanzando en concentración de la oferta, que es “la única herramienta que hay para hacerse fuertes e iguales en la industria y la producción”.

En el ámbito de la administración autonómica, Cobos ha reclamado mediad para la promoción del aceite en España y el exterior. Una mayor internacionalización para “llevar a las empresas cordobesas a los mercados internacionales”. Una medida que se suma, por supuesto a un mayor control de los aceites que se producen.

Finalmente, Cobos ha puesto sobre la mesa la necesidad de mayores medidas financieras. “Las cooperativas venden el aceite a precios bajos por falta de liquidez, con lo que hace falta ayuda de la administración para no tener que malvender el aceite”, ha concluido.